8 ago. 2012

¿Cuáles son las causas por las que en unos países hay más violencia que en otros?



Esta entrada está inspirada en la entrada de Principia Marsupia “¿Cuáles son los países más violentos del mundo? ¿Por qué?”.

Es un blog interesante, que sigo desde que lo encontré (no sé si directamente o después de una serie de clickeos consecutivos en links) a través de la propuesta de “una casilla para la ciencia en la declaración de la renta”.

El caso, es que en el artículo expone una serie de números, tasas de homicidios, en número de homicidios por cada 100 000 habitantes/año.

Por orden alfabético:

  • Alemania 0,9
  • Brasil 23
  • Chad 15
  • Chile 3
  • China 1
  • Colombia 33
  • Cuba 4
  • EEUU 5
  • España 0,9
  • Guatemala 41
  • Honduras 82
  • India 3
  • Irak 12
  • Italia 1
  • Islandia 0,3
  • Jamaica 52
  • Japón 0,5
  • Líbano 2
  • Méjico 18
  • Nigeria 12
  • Noruega 0,6
  • Paquistán 7
  • Portugal 1,2
  • Ruanda 17
  • Rusia 10
  • Senegal 9
  • Sierra Leona 15
  • Sudáfrica 34
  • Turquía 3
  • Venezuela 49
El autor cita a la Organización Mundial de la Salud como fuente de los datos numéricos que da (y que yo sólo he colocado juntos para verlos mejor) pero no pone enlace. He ido a la web de la OMS y supongo que por ahí en alguna tabla estarán dichos datos.

El caso de Honduras se sale fuera de lo común, como se hacen eco los medios de ello: “Honduras: Tasa de homicidios subió a 86 por cada 100 000 habitantes”

Por ello, tras leer su entrada, me sentí inspirada para redactar el comentario que envié a dicho post. Como era largo, y le dediqué bastante tiempo, os lo comparto también aquí (en cursiva) por si queréis opinar, e incluso dirigíos a su entrada si se os ocurren causas que no hayan sido nombradas ;)

Hace unos días vi un programa de Redes, que creo que puede venir bien en colación a esta entrada, llamado “Lo que importa son los demás” , que dice que nuestros antepasados eran más violentos que nosotros.

Yo, todos los datos que dan los tomo “con pinzas”, pues para estandarizar y comprender, siempre podemos hacer mediciones que nos lleven a la interpretación que queremos, pero una de las ideas que soltaban durante el documental, me pareció cuanto menos interesante.

Aclaro que tomo los datos con pinzas porque no creo en la aseveración de que nuestros antepasados eran más violentos que nosotros. Creo que realmente, su necesidad de mostrarse violentos ante las amenazas externas podrían hacerles parecer más violentos que nosotros en la actualidad, donde están reprimidos todos los signos de agresividad y violencia, además de ser penados por ley. Como las dos situaciones son totalmente distintas e incomparables, la redacción de dicha aseveración es carente de fundamento. Osea, que nuestros antepasados podrían parecernos más violentos de lo que nosotros aparentamos ser ahora... pero nada más allá.

En él (el documental) decían que realmente últimamente hay menos violencia en general, pero debido a las informaciones de los medios de comunicación, que poseen un sesgo claro hacia informar más sobre los casos de violencia (debido al morbo y a sus índices de audiencia) genera en el cerebro la falsa ilusión de que actualmente somos más violentos de lo que jamás hemos sido nunca.

Esto no quita que en números absolutos podamos comparar las muertes como haces en tu artículo. No he leído todos los comentarios de respuesta (son demasiados, y sino la idea de lo que quiero comentarte se me va) y supongo que en alguno de ellos dirán lo que te estoy escribiendo, pero la repetición tampoco es tan mala.

Está escrito en respuesta a su entrada, y por eso hablo de “tú”. Cuando yo leí la entrada tenía ya 53 comentarios, de bastante extensión algunos, por lo que algunos se repetían, otros eran pesados...

Por supuesto que los índices de pobreza, educación, mortalidad, natalidad, etc... influyen en la cantidad de violencia dentro de las propias sociedades... Pero no es lo único.

La idea que quería resaltar, es que en las culturas que delegaron al estado la responsabilidad de la defensa individual, creando las “fuerzas del estado” (policías, ejércitos, etc...) son las que menos violencia tienen. Y el hecho de que haya sociedades donde el índice de violencia es alto, a pesar de tener esos cuerpos del estado, es porque el propio estado en sí está en conflicto con una parte de la población que quiere tener poderes sobre ella que el estado no aprueba (hablemos de narcotráfico, dictaduras, luchas de poder, guerrillas, etc...).

En el caso de los Estados Unidos, hay también una graduación de más violencia al sur que en el norte, por lo que en el lejano Oeste el ciudadano era la ley y portaba sus armas para su defensa personal, ya que no había más personas (ni un sheriff siquiera) a 300km a la redonda. En el Norte, los asentamientos se hicieron en los núcleos de población europea que desembarcaba allí, y seguían con el modelo social, por lo que el portar armas no era “tan necesario”.

El egoísmo humano creo que es una reminiscencia del sentimiento que poseemos ante la “escasez de recursos”, y ante la supuesta pérdida de los recursos que estimamos necesarios para sobrevivir, o tener éxito (en la forma más actual de éxito evolutivo como especie) reaccionamos con violencia y agresividad.

Al vivir en comunidades, el individuo delegó la función de ser violentos en ciertas personas del grupo. Y cuando la existencia del grupo se ve amenazada, entonces comienzan los conflictos.

Además de la escasez de recursos, que llamaríamos pobreza como en tu artículo, como generador de violencia, yo resaltaría más bien la distinción de clases en la repartición de esos recursos. Es decir, aquella sociedad con clases ricas y pobres más diferenciadas serían las más proclives a tener un mayor índice de violencia, que aquellas sociedades con diferencia de clases menos notables. Ésto explicaría por qué en el punto 3, el país más rico, Sudáfrica, tiene la tasa más alta. No olvidemos que los pueblos con ricos demasiado ricos y pobres tan pobres que no tienen nada que perder (más que la vida) son ollas a presión aguantando durante tanto tiempo, que sólo les queda explotar.

Sin embargo, como en el punto 2 dices que Chile es la sociedad más inegualitaria en cuanto a distribución de riquezas se refiere, supongo que no es tan extrema como para que las clases más inferiores se revelen para matarse entre sí o sus superiores, o bien el cuerpo del estado da o bien miedo, o bien una buena sensación de seguridad socialmente hablando.

Al menos, parece que la Educación en Chile es bastante buena, con respecto al índice de Desarrollo Humano, en el que están en el 2º mejor puesto de América Latína. Para Honduras, lo reseñable es que en 2009 llegaban a un 80% de la tasa de Alfabetización (que es diferente al índice de educación).

Aquí os dejo una imagen de la wikipedia, mostrando la tasa de alfabetización mundial, de los años 2007 y 2008:



Otro punto de interés sería el cultural, y en este sentido me refiero a la importancia de “la vida” según el país en cuestión. En los países europeos no se mata porque la vida tiene demasiada importancia como para arrebatarla porque sí. En otros países, la vida no tiene tanta importancia como la propia, lo que da el “derecho” a arrebatarla a los demás si se siente peligro sobre la propia. Con esto me refiero al hecho de que en España no verás a un ciudadano de clase media con un arma, mientras que en EEUU lo extraño es que no tenga. En términos de inseguridad social, las sociedades más inseguras son más violentas.

Este “valor” de importancia de la vida sería derivado cultural de la religión, según ciertas connotaciones, aunque no sé si también podría ser un valor individual con mayor independecia de la cultura y educación en una sociedad concreta.

El otro matiz cultural sería la religión. Los países educados en preservar la vida bajo la bandera del cristianismo no parecen seguir a rajatabla sus mandatos. Mientras otros países pueden llevar a la guerra Santa la idea de que matando hacen bien por su dios, aún sea matando infieles. Si tenemos un dios vengador, vemos justificada nuestra violencia y podemos desatar nuestras furias sin el temor de su castigo. Si tenemos un dios humanitario y bondadoso, el querer preservar las vidas de personas, animales y (¿por qué no?) cosas nos llevará a alejar la violencia porque es dañina.

Aquellas religiones no monoteístas, y que creen en vidas futuras, realmente son menos violentas porque preservan la vida propia, sin dañar a los demás, y como no temen el infierno, pueden aumentar su tasa de suicidios como el “game over” de un videojuego para ver si la siguiente vida es mejor. Así sería explicable por qué las regiones asiáticas poseen menos violencia y más tasas de suicidios, al contrario que las zonas occidentales.

Os inserto aquí también el mapita de la wikipedia con las diferentes religiones y su distribución, y nos daremos cuenta de que los monoteístas son los que “más mala leche” (forma humorística de denominarnos más violentos) tenemos (y me incluyo no por creyente, sino por estar en un territorio de mayoría cristiana apostólica romana)



Aunque comparando a los cristianos europeos y a los latinoamericanos, creo que las religiones que pedían sacrificios humanos antes de la nueva adquisición teísta tal vez también podrían dar cierto sentido a su mayor violencia en términos de homicidios. O quizás porque aún allí ven al Dios “vengador” del antiguo testamento que en Occidente ya ha pasado a ser más “cariñoso y amoroso” y perdona todos los pecados si estás arrepentido... No sé.

Otra teoría totalmente infundada que se me ocurre es que, como de culturilla general se sabe, los países latinos, mediterráneos, y en zonas cálidas en general, el carácter de sus gentes es más “emocional” o “pasional” (estoy viendo en mi mente las novelas que ve mi abuela, donde todo se arregla a golpes de pendejos), por lo que esta “agresividad oculta” puede nublar el raciocinio de las personas y llevarlas a crímenes pasionales que en otras latitudes no serían tales porque estarían encerrados en sus casas al calor de la chimenea en vez de en la calle con las copas de más después de la exaltación de la amistad.

No sé si los biorritmos, las horas de sol, los niveles de testosterona y todo lo imaginable podrían tener cabida aquí, si se pudieran demostras diferencias raciales / latitudinales / longitudinales para explicar los diferentes comportamientos. Pero... supongo que es un poquito de todo, y más del ambiente en el que crecemos que la predisposición natural a la violencia que podamos tener...

Por tanto, y recapitulando, el gradiente de violencia de los diferentes países vendría dado, en un principio, por la estructuración de la sociedad, creando o no entes sociales en defensa del propio pueblo, y su funcionamiento. En el caso de que además apliquemos la “escasez de recursos”, en el momento en que varios grupos (bien sociales -ricos y pobres-, bien jerárquicos -luchas de poder económico, narcotráfico, etc) entran en conflicto por un recurso (dinero, seguridad, poder...) ya tenemos los ingredientes precisos para evaluar el nivel de violencia de dicho país, que podremos ir perfilando con mayor o menor exactitud según las religiones predominantes, estructura social, educación, etc...

Espero haber servido de ayuda, o al menos haber dado una visión diferente a las ya dadas, y no haber ofendido a nadie. Un saludo


Pues esto ha sido todo. Espero que hayáis encontrado la lectura interesante, el documental un hallazgo, los enlaces estimulantes, y haber despertado en vosotros un poco de curiosidad, como me la han despertado a mí ;-)