28 jun. 2013

El uso de las palabras adecuadas, SEO o no SEO

El otro día estaba yo un poco más susceptible de la cuenta con los congéneres de mi especie. Me escandalizaba por tonterías, y en un descanso, con eso de “pa despejarme”, decidí ver mi perfil de LinkedIn. Allí, un usuario aleatorio de uno de los grupos que formo parte, tomó la determinación de autopromocionarse enviando un correo masivo a todos los del grupo con su experiencia profesional.

Hasta aquí, todo correcto. A pesar de que en principio pueda pensarse de que es un poco “SPAM”, por las connotaciones de esta red social, de búsqueda de empleo, no es del todo inadecuado el envío de mensajes internos informando de mejoras en su experiencia y trayectoria profesional. Peeeero, a partir de aquí vendrán mis peros... Y aunque quizá fui un poco “petarda” por mi proactividad al responder con lo que os relataré a continuación, al menos tuve el detalle de comunicarlo para que no lo volviera hacer.

Volvemos a ponernos en situación, empatizad conmigo ;-) Mañana terrorífica de mucho trabajo, de ese que casi no motiva, es un tostón y parece no tener fin... Decides descansar 5 minutos viendo el correo (qué divertidos son mis descansos ¿verdad? jaja), a ver si hay alguna oportunidad para tu empresa en las redes que usas para esos menesteres. Ves una notificación. Le das. Te envía al perfil de usuario. Vuelves a tu página de inicio. La notificación no se va. La vuelves a pinchar. La maldita te redirige de nuevo al perfil del señor que amablemente te ha mandado su vida en verso. Entras en un bucle de incoherencias, preguntándote si te han salido dioptrías que siempre le das al mismo sitio cuando tenías que atinar un poco más abajo. Te hartas y lo tomas como un reto personal, tras haber pinchado dos veces más, y no saber si le dabas al enlace azul o al negro, desde el botón de arriba o la redirección de la página de mensajes.

Vas a tu bandeja de correo electrónico, y ves que el susodicho es “Experto en SEO” y piensas por dentro, tan experto, que en vez de facilitar la vida a quien debe leerte le haces perder cinco minutos de su vida (que ¡eran para encontrar información útil!) para ver tu perfil...

El problema, es que esta alma de cántaro, experto en SEO, palabras clave, posicionamiento web y todas estas cosas que están de moda, había tenido la feliz idea de poner como asunto del mensaje su nombre y profesión. Exactamente lo mismo pero cambiado de orden, que su nombre de perfil de usuario. Así que al final, no sabías donde pinchaba (¡ay!) y siempre llegaba a su perfil. Felicidades si crees que es una mejora el aumento de mis visitas inútiles a tus estadísticas (de lo que ya os hablaba en otros post sobre la locura de los números que está tanen auge en la red).

Así que, ni corta ni perezosa, le respondí lo que pensaba.
  • Si eres experto en SEO, se supone que le quieres facilitar la vida a los usuarios en último término, porque es lo que aumentará tu número de visitas de forma efectiva y mejorará tu posicionamiento en los buscadores.
  • Si eres experto en SEO, también sabes (o deberías saber) usar las palabras clave, que se suponen que son las más adecuadas para que te encuentren en los diferentes motores de búsqueda, y también han de ser descriptivas y no una mera repetición de las que crees más importantes.
  • Si eres experto en SEO, sabes que la repetición de palabras clave en las metaetiquetas es una acción que te lleva al SEO oscuro, y totalmente inútil para atraer a quien quieres que te lea. Haber puesto “Actualización de mi perfil profesional” y luego el nombre, ¡al menos así no confundes y se diferencia el asunto del remitente!
  • Si eres experto en SEO, y haces perder el tiempo, perderás las visitas de quien se canse en buscar en tu página en el primer intento.
  • Si eres experto en SEO y logras que alguien como yo de insistente te genere muchas visitas de mala calidad, aumentarás tu porcentaje de rebote, y perjudicará a la reputación de tu sitio.
  • Si eres experto en SEO, y al final, tu mensaje es para redirigir a OTRO PERFIL en otra red social, para hablar más de lo mismo pero en diferente formato... Al final cansas al lector.
  • Y si encima eres experto en SEO, y en el otro sitio para hablar de tu buen posicionamiento haces que te busquen por las páginas que llevas y no estás el primero (aunque cuarto no es mal lugar), pierdes click efectivos y vuelves a bajar tu reputación, aumentas el número de impresiones, pero bajas el número de click efectivos, pues lo que propones es que te busquen, no que miren tu contenido.

Así que, como persona sincera, coherente y proactiva que soy, no me pude callar y le comuniqué mis impresiones, intentando no ser demasiado descortés. También intento ser cortés, pero a veces cuando criticas, la gente se siente ofendida.

Pero como ya he dicho muchas veces, no es ya el uso de palabras claves o el ser o no ser SEO, sino que es sentido común, y lógica. Porque para comunicarnos, el lenguaje ha de ser efectivo. En alguno de esos libros extraños que leo últimamente, encontré una reflexión que siempre había dado por supuesta, al ser políglota, que se dan en los diferentes idiomas. Quizá por eso me molesta que la gente vaya con segundas y me hagan perder el tiempo intentando adivinar qué quieren decir.

La comunicación sirve para comunicarse. En este libro que os digo, dicen que el inglés es un idioma de bajo contexto, mientras que el español es de alto contexto. Esto quiere decir, que cuando un español dice algo, da por sentado que el oyente entenderá más allá de sus palabras (¡oh! Dobles sentidos, ironías y sarcasmos...) mientras que un inglés dirá lo que quiere decir y el que le escucha entenderá eso mismo sin complicaciones. Ni qué decir tiene la exactitud extrema que tiene el alemán en el nivel de concreción de sus palabras, porque lo que es, es y no le dés más vueltas. En japonés es todo más confuso, porque no aclaras nada, no tienen futuro y no usan siquiera masculino o femenino, así que siempre estás diciendo algo o lo contrario, pero no les importa, “son asín”. El portugués al ser de raíz latina supongo que también es más como el castellano. Pero de estos tres últimos, debería preguntarle a un lingüista para asegurarlo.

Así que ya sabéis. Si os comunicáis, sed directos, claros y concisos. Siempre que queráis que la otra persona capte lo que decís a la primera. Si queréis dobles sentidos, jugad con las palabras, el lenguaje, los conceptos y lo que queráis, pero según el contexto. Tened en cuenta a vuestro interlocutor, pues puede no entenderlo, y en internet, el que no estén en tu onda, lleva a la pérdida de tu lector.

Por ello, para todas las cosas referentes a búsqueda de trabajo, comunicación, escritura de noticias, mandar mensajes, etc, decid lo máximo en el menor número de caracteres y resaltad lo principal. Así si le interesa a quien va dirigido, podrá profundizar en los siguientes párrafos del mensaje. Para los otros tipos de escrituras creativas, blogs, cuentos, prosa y poesía, divagad y dad forma a vuestras ideas con imaginación. Porque quien os lee, le gusta ese tipo de lectura, pero para llegar a vuestro sitio, antes os tuvo que encontrar por algo que supisteis comunicar eficientemente.

¿Cuál es tu mensaje?
Pienso mientras clico en tu notificación azul
¿Cuál es tu mensaje?
Tus palabras claves me aturullan

y el SEO, eres tú...

14 jun. 2013

Experimentando con los productos de Google: Adwords y Adsense

Si seguís alguno de mis blogs, habréis visto aparecer (si no tenéis activado Adblock XD ) relativamente hace poco, unos anuncios en la esquina superior derecha... ¿Qué es? Pues bien, es el resultado de mis enreos con Adsense.


  • Adsense es el servicio que ofrece Google a los blogueros y weberos para ofrecer sus sitios online como soporte para los anunciantes que tiene asociados.



  • Adwords es el servicio que ofrece Google a sus anunciantes asociados para que usen su tremenda red de Display, que no es más que el cúmulo de canales de youtube, blogs y webs que están inscritos en Adsense.


Bien, la verdad es que no tengo pensado hacerme rica con este método, pero todo lo que sea "experimentar" me puede.

¿Y cómo que me ha dado por ahí? Ahora que soy Técnico en Comercio Exterior, y bien antes también, he tenido inclinación por la publicidad, contrapublicidad (Consume hasta morir), e commerce, marketing, marketing online y todas esas cosas, supongo que el comportamiento humano me fascina, y la forma de influir en él tan explícita que tienen estos campos, pues también.

Hace un par de meses, cuando comencé a profundizar en aquello del SEO u optimización de los motores de búsqueda (el oscuro mundo del SEO, os hablaba de ello aquí), me preguntaba sobre la deshumanización que está sufriendo el proceso del mundo publicitario donde sólo se miran números y se crean algoritmos para valorarlo todo. Ya nadie (o casi nadie) se preocupa por la creación de contenidos de calidad (aunque nadie te lea: Twittear sin leer, nuevo deporte olímpico - genial slug con "ustedes los lectores son egoístas y despiadados"-), la originalidad y no la mera copia (herramienta para encontrar plagios: copyscape) y la interacción social ( genial artículo: Hemos perdido el arte de las relaciones sociales).

Llevo viendo evolucionar este mundo digital, y aunque las propuestas son convincentes:

  • Sólo paga el anunciante por cada click efectivo en su anuncio, sólo cobra el anunciador un pequeño porcentaje de lo que paga el anunciante cuando alguien hace click en el anuncio y va a la otra página.
  • Puedes elegir como soporte más o menos qué contenidos pueden emitirse en tu red (puedes bloquear hasta 50 temáticas diferentes, que se queda corto para una satisfacción total)
  • Tus anuncios entran a juego en un complicado algoritmo de puja en el que tu mente es el que ha de establecer los criterios más adecuados según tu presupuesto
Continúan emergiendo gurús que venden su alma alabando este método. Y lo peor de todo, es que la mayoría de gurús basan su método en un SEO no tan blanquito.

En unas de las charlas que fui no quiero decir dónde ni nombrar, recomendaba crear una serie de cosas que entrar en contradicción con el buen uso de la red. Pero se enorgullecía de tener 400 seguidores en la página que administraba. Aún podría hacerlo BIEN y mejor si no vendiera su ética a los números, pero eso no es lo que quieren los que pagan sus servicios.

El 14 de mayo me desplacé a Málaga a un #GoogleAcademies, y quedé encantada con las charlas. Eché allí todo el día, y pasamos desde conceptos básicos (Red de Búsqueda), a usar los códigos promocionales que están regalando, creación de anuncios, optimización de campañas,  a otros conceptos más complejos (Red de Display), orientaciones, formatos, remarketing, etc


El esfuerzo de alfabetización en Adwords que está haciendo Google gratuitamente no tiene parangón, pues están abriendo un nuevo nicho de empleo en el que sólo los más avezados podrán medrar.

Aún así, en alguno de los blogs que gestiono, siguen llegando correos de dudosa procedencia prometiendo el oro y el moro, que sólo son sitios de tráfico de enlaces donde te cobran y al entrar en sus webs te intentan infectar con virus... o tal vez prometen colaboraciones gratis a cambio de enlazarlos, y al buscar su identidad ves que son copias de otros blogs y que la firma de sus autores, es inexistente, o bien no concuerda con el nombre que te dieron (qué pocas luces, en fin...)

Por todo ello, e hilando con el comienzo de esta entrada, he preferido comenzar a experimentar con Adsense, porque aunque esté estudiando Adwords por mi cuenta, quiero ver hasta qué punto es rentable y fiable este nuevo método, e identificarme tanto con el anunciante como el anunciador (empatía que se llama). 

Dejo a vuestro propio hilo de cavilaciones si realmente creéis que éste método de valoración numérico por clicks de individuos a los que a través de las cookies se segmentan como nichos de mercado, es lo suficientemente bueno como para aprender toda esta nueva "ciencia", y dónde quedó aquello de la publicidad pensada para tu mercado potencial, con la incertidumbre de si les llegará o no.

Tened en cuenta, que con éstos métodos, toda la publicidad que se muestra pero no se pincha es en cierto modo "gratuita", porque está ahí, pero ni se cobra por el anunciante ni por el anunciador. Tampoco aquella publicidad del "boca a boca", en la que aunque el público te conozca, no vuelva a clickar hasta que le salga de las narices, persiguiéndolo con el remarketing hasta que, o cae, o te elimina. Tampoco cuenta que mi click lo vean las personas que miran por encima de mi hombro en la biblioteca, o hable de ello fuera de internet (tanto bien como mal). Es el ansia por el control, saber quién pincha dónde cómo y qué, exacerbado con los datos que muestra nuestro gran aliado Google Analytics, el que lleva esta paranoia a su máxima expresión.

Otro día os hablaré de cómo controlar la publicidad que nos muestra google en nuestras cuentas de gmail. Otro caso más de cómo nosotros hacemos parte del trabajo, en pro del beneficio de ambos (sí, la publicidad es útil si está bien enfocada, pues te permite encontrar webs de interés. A mí me ha servido para encontrar vacantes de universidades, trabajo, etc)