2 jun. 2011

Sobre pepinos y bacterias

Después de las noticias sobre los pepinos españoles en Alemania (parece que sí necesitan ingenieros pero en agricultura ya no nos quieren como huerto) me veo obligada a hacer unas reflexiones.

Escherichia coli (wikipedia) es una enterobacteria, es decir, una bacteria que vive en los intestinos de los animales, y por ende, dentro de nosotros mismos. Y es que lo de coli no es casualidad, sino que hace referencia a su hábitat de preferencia, es decir, el colon, o última parte del tracto digestivo. Estos pequeños microorganismos son los que todos tenemos y los que suelen causar las flatulencias apestosas cuando fermentan alguna que otra sustancia, junto a otras bacterias que son sus compis de la flora intestinal. Sí, esa flora intestinal que los vendedores de Bífidus activos se empeñan en sustituir por sus fantasti-chachi-guays bacterias sintéticas que sólo los lactantes deberían tener.

Por tanto, la información de que E. coli causó la muerte de (por ahora) 15 personas en Alemania, es al menos incompleta, porque es una cepa ESPECÍFICA de esa bacteria (114 creo que era, pero yo conozco más a la K-12). Así que no confundir al personal, porque sino todos habríamos pasado al otro mundo mucho tiempo ha.

Como estas bacterias salen por el pompis cuando hacemos nuestras evacuaciones al plantar pinos, la vía más frecuente de contaminación es o bien por falta de aseo, o por aguas mal tratadas (aguas fecales, residuales y demás). Incluso abonos naturales (¡ay! la agricultura ecológica). Pero en teoría, un poquito de lejía, o ciertos tratamientos pueden eliminarlos.

¿Y por qué nos hechan la culpa a nosotros de la contaminación bacteriológica? Pues a ver, señora Hamburguesa, le digo varias cosas: que el producto esté contaminado, no significa que la contaminación proceda de su origen. Todos los productos agrícolas pasan por una serie de pruebas y tratamientos que en teoría deberían eliminar cualquier posible problema futuro. Aún así, en la limpieza, embalaje, transporte, difusión, venta, compra, vuelta a transportar... Hay una serie de intermediarios que pueden ser también responsables de la contaminación. En último lugar, incluso un tendero guarrindongo que no se lave las manos después de hacer sus cositas puede contaminar las hortalizas... Así que díganme de dónde compraron las víctimas los pepinos, y de ahí repasemos por cuántas manos y procesos han pasado para que podamos averiguar en qué momento se torció el destino de su inocuidad. (Incluso un transporte que haya llevado animales, o no esté bien limpio también podría ser la fuente de contaminación).

Por último, esta cepa tal vez sí podría proceder de sitios calentitos, pero por calentitos me refiero no sólo a España, sino de aquí pa'bajo también. ¿Qué tal Turquía o Marruecos? Por decir algo. De todos es conocidos que cuando viajas al Sur, se suelen tener ciertos desarreglos gastrointestinales. Esto es debido porque al ingerir otros alimentos y al estar en otra zona geográfica, nuestra flora intestinal se ve modificada... Y claro, al intestino le cuesta acostumbrarse a los nuevos huéspedes. Por decirlo de algún modo, las bacteria sureñas son un poco más toscas que las norteñas. Si viajas al Norte no se suelen tener problemas de este tipo. Y si alguien ha tenido experiencias distintas a éstas, se sale de la regla general (vivan la excepciones).

Así es que ésta es mi reflexión por hoy. Para informar, mejor que no desinformen. Dar la alarma y caer un mercado es muy fácil en esta situación. Se han olvidado del "piensa global y actúa local" porque lo han hecho totalmente al revés: Piensa local: que nadie compre verduras de fuera, y actúa global: rompe el mercado de esa zona.

Y lo que más triste me parece es que toneladas de pepinos no se han vendido, y en vez de buscar cualquier otro uso (si pasan la seguridad está claro que no están contaminados y se pueden exportar sin problemas) como por ejemplo donarlos a la gente que se muere de hambre, o para alimentos animales (tal vez si tienen esa cepa a ellos ni les afecte, mira las vaquitas locas, ¿quién pensaría que lo del tembleque de las ovejitas les iba a afectar? -desde luego los ingleses no, que conocían bien el Scrapy-), o simplemente para utilizarlo como biomasa para obtener energía, dejarlo para abono, o fermentarlo para biodiésel... ¡No! Somos lelos y con la crisis que está cayendo sólo lloramos porque hemos tenido que tirarlo a la basura, y nos autocompadecemos de los malos que son los demás y nos echan la culpa de algo que ni siquiera tienen pruebas.

A veces me pregunto cómo sigue el mundo girando, y cuándo dejará de hacerlo, porque está claro que con nosotros dentro, cada vez le queda menos.

Saluditos optimistas ^^