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29 nov 2021

¿Lees los labios? Firma esta petición de Change.org y todas las que veas para una igualdad real

 El otro día iba paseando con Fujur, un bichón maltés muy ladrón (porque ladra mucho y te roba el corazón)



y empezó a ladrar a un hombre. Él empezó a hacerme lenguaje de signos, y no me enteraba, así que se quitó la mascarilla y pude leerle más o menos bien los labios, para enterarme de que él tenía 7 perros, y que una amiga suya tenía un bichón que era igual de ladrador que el Fujur. 

Después de un par de carantoñas caninas nos despedimos, y me quedé pensativa. Contenta, porque había conseguido comunicarme con él, y creía haberle entendido bien, ya que él sería mudo pero no sordo, aunque yo alcé un poco la voz por si acaso.

Por la tarde, recibí en mi correo esta petición de Change.org: Soy sordo. Pido UNA PERSONA atendiendo con mascarilla transparente EN CADA OFICINA PÚBLICA


Creo que desde que soy discapacitada he desarrollado una sensibilidad especial por los que están en situación desfavorable con respecto a las demás personas (Aunque en realidad siempre he sido bastante hipersensible9. 

Vale, discapacitada suena muy mal, si prefieres digo diversa funcional, pero a los que no les funcionan los sentidos como al resto, se ven limitados por lo que los demás dan por supuesto. 



No es justo que una persona sorda no pueda leer labios de alguien que no tiene ni idea de lengua de signos para comunicarse. Y menos justo es si además se ve obligado a realizar gestiones con alguna de las instituciones públicas. 

Con mi dolor crónico y mi doble cariz de esfuerzo por parecer una persona sana, en mi interior me cabreo mucho cuando me cuesta moverme y los sanos me mandan hacer cosas que obviamente aparento que podría hacer. Aún no sé muy bien cómo enfrentarme a ésto, supongo que comunicarlo es importante. 



El otro día un vecino muy mayor se cayó al suelo y su hija me pidió ayuda porque no había nadie más de los demás vecinos. Tras intentarlo infructuosamente y yo dando toda la fuerza que mi hernia y fibromialgia y artritis y artrosis me permitían, ella seguía insistiendo en hacer otro esfuerzo. 



Le pregunté que por qué no llamábamos a urgencias, pero no quería no quería no quería... y cuando ya me vi al borde del jamacuco (la realidad empezaba a difuminarse y blanquear) le dije que tenía discapacidad y artritis, que no podía esforzarme más. 

Fue ahí cuando el señor tomó consciencia de que o bien ponía de su parte, o se quedaría en el suelo, y pudimos levantarlo.

Ésto que es anecdótico, me hace reflexionar de todos los problemas con los que lidiamos diariamente. Las etiquetas que ponemos a los demás con sólo la información visual que nos presentan, y si cambia cuando tenemos más información. 

Deberíamos tener menos miedo de aceptarnos como somos, y poder pedir ayuda sin miedo al rechazo. 

Sin embargo, parece que hay que suplicar. No basta con comunicar tu problema para que te atiendan conforme a tu diversidad funcional. Si no te adaptas, el problema es tuyo... ¡Pero no es así!

Somos una sociedad donde la ley nos dice que todos somos iguales ante ella, pero la desigualdad es patente cuando no puedes ejercer tus derechos fundamentales. 

Calvarios para que te valoren y te digan que sí, que vale, que eres un despojo humano, y te dan la tarjetita que lo corrobora. Pero luego, cuando intentas ser independiente y funcional (a pesar de todo), la realidad te enseña su cara más dura. 

Mientras escribo esta entrada, miro de reojo mi correo electrónico y veo otra petición: ¿Te imaginas estudiar sin poder ver bien? STOP POBREZA VISUAL: ni un/a niño/a sin ver por un problema económico de su familia 

¿Por qué hay partes del cuerpo excluídas de la Sanidad Pública? ¿Por qué la Seguridad Social no cubre las gafas a quienes tienen problemas de visión? ¿Por qué si vas con problemas en la boca sólo te arrancan las muelas sin intentar salvarlas ni poner nada en su lugar y sino tienes que ir a un dentista? ¿Quién fijó estas líneas que siguen aumentando las desigualdades entre las clases sociales?

No hay ascensor social. Quizá estoy un poco más pesimista que de costumbre. Como discapacitada, y mujer, la contratación es casi imposible, y enfrentarse a un trabajo en el mercado laboral privado donde la explotación es lo único que he conocido, mina la poca salud y esperanza que quedan. 

Por eso, firmar estas peticiones que no deberían existir da un poco de esperanza para un futuro mejor. Lo bueno de esta plataforma es que también comunican los éxitos. 

¿A qué limitaciones te has enfrentado en tu vida? Aunque sea en periodos de enfermedad. Me encantaría leerte, así que anímate a comentar. :D

22 feb 2020

¿Por qué los médicos no cotizan las guardias?

Lo cierto es que yo no lo sabía hasta que a través de las redes sociales recibí esta petición desde Change.org: Cotización de las Guardias Médicas

Y es que ya está bastante mal la Sanidad Pública como para seguir maltratando a los profesionales que aún permanecen en ella. Al final, el que siempre sale perdiendo más que todos los demás, somos los pacientes, y si eres enfermo crónico como yo, pues lo notamos (más de un año esperando para diagnósticos y pruebas de diferentes especialistas...)

Así que cuando lo vi, me quedé un poco perpleja. 

No estoy de acuerdo con los sistemas de guardias que tienen los Sanitarios. Hacen muchas horas seguidas, pueden compaginar su trabajo público con otros privados, luego no descansan... y aunque les venga bien para ganar más dinero, creo que de alguna forma se verán afectados, no ya en su productividad, sino en su estado mental para poder trabajar de forma eficaz y eficiente. 

Guardias eternas no tienen sentido... Y además también repercutirá en su salud, digo yo, que las personas sanas están estupendamente y pueden hacer este tipo de cosas, pero a la larga supongo que no será bueno.

No llevan ritmo circadiano normal. Sus niveles hormonales estarán siempre alterados. ¿Y siendo profesionales médicos no se lo miran?

Pero bueno, ese no es el tema, sino que si trabajan, deberían poder cotizar ese tiempo en su seguridad social. Es un derecho y debería ser un deber de la administración el contemplarlo. 

Por eso he firmado esta petición y os la comparto por si queréis también firmarla. A día de hoy llevan casi 70 000 firmas y quieren llegar a 75 000.


¿Qué opinas de este tema? ¿Crees que te afecta?

25 ene 2013

Membresía premium en DeviantArt

Durante el pasado mes de noviembre, os compartí esta iniciativa:

que encontré en DeviantArt, llamada Holiday Card Project y que consistía en enviar tarjetas para animar a personas ingresadas en hospitales y a cambio te regalaban la membresía premium. Las podías pintar tú, o tunearlas, y en mi caso, saqué tiempo para hacer 4 y enviarlas antes de que se pasara el plazo.

Como soy muy despistada y últimamente no tengo mucho tiempo, se me había olvidado ver mi cuenta por si habían llegado correctamente los dibujos (con un "Have a nice day!" escrito dentro). Y hoy, con la neurona saltarina, lo recordé y ví que me quedan un par de semanas de la membresía premium prometida.

La verdad es que no soy una usuaria muy activa en DeviantArt, sólo para subir mis dibujos cuando estoy en explosión creativa, así que supongo que no usaré las ventajas que tiene tener este tipo de cuenta (si se os ocurre algo, aconsejadme de cómo aprovechar ésta oferta)

Por último, os dejo la foto de mis obras, espero que os gusten :D


¿Alguno de vosotros se animó a enviar algo? Creo recordar que fueron 2,15€ los costes de envío o así... Espero que al menos alegrara el día a quien las recibiera ^_^

23 nov 2012

Proyecto "Tarjeta de vacaciones" de DeviantArt, un acto solidario

Para aquellos aficionados al arte, seguramente conocerán esta red social, surgida allá por el año 2000, en la que principalmente podemos encontrar trabajos artísticos en cualquiera de sus formatos: Pintura, Digital, Literatura, etc...

Cómo no, formo parte de esta web también; y de vez en cuando, crean concursos con gran variedad de premios. Sin embargo, hoy, me gustaría compartir con vosotros la bonita idea que han tenido esta última vez, en la cual te regalan un mes de membresía premium gratuita (para acceder a todas las opciones lo ideal sería pagar) a cambio de enviar una tarjeta de felicitación de vacaciones a enfermos de hospitales.



Si os gusta la idea y queréis más información (en inglés) aquí podéis leerla: Holiday Card Project.

Para los que seáis más perezos@s y no os apetezca leer en inglés, os comento los puntos más interesantes de la lectura.

Las tarjetas se distribuirán a hospitales internacionales y de los Estados Unidos, gracias a personas (deviants) seleccionados según las zonas de sus respectivos hospitales. Se las darán a pacientes desde niños a ancianos, con enfermedades o heridas que pueden variar desde leves a terminales. Por ello, sería bonito tener cuidado a la hora de qué escribir en la tarjeta. Te recomiendan un "have a nice day" (ten un buen día) y que ni se te ocurra un "Get well soon" (Ponte bien pronto). Lógico, pues este último, seguro que a un terminal no le iba a hacer ni pizca de gracia.

El tamaño de la tarjeta puede ser un folio A4 doblado a la mitad, o la mitad de la mitad. En realidad, te dejan elegir el tamaño que tú quieras. También el estilo con el que la decorarás, si pintando, coloreando o con tintas... Vamos, lo que quieras. Incluso si quieres comprar la tarjeta en una tienda está bien, aunque te sugieren que al menos la personalices un poco, aunque sea pintarrajeando dentro.

Se puede enviar más de una tarjeta (el precio del sobre dependerá de desde dónde la mandes) por lo que es bueno para reunirse gente y hacer varias para enviar. Tampoco hace falta que seas miembro de DeviantArt para enviar la tarjeta, aunque supongo que si no eres miembro, no te regalan la membresía premium.

Eso sí, si quieres que el paciente que reciba tu tarjeta sepa que has sido tú quien la ha hecho, deberías firmarla en algún sitio, o bien poner tu e-mail o usuarios de dA (si es que quieres que te respondan, aunque no te dan garantía). Si quieres permanecer anónimo, también puedes.

La fecha final para enviar las tarjetas es el 15 de diciembre de 2012, y ellos las repartirán hasta no más tarde del 31 de enero de 2013.

La dirección para enviarla es


deviantART, Inc.
Holiday Card Project
7095 Hollywood Blvd., #788
Hollywood, CA 90028
U.S.A.


y no te olvides de incluir tu nombre de usuario en un papel aparte si quieres que te regalen la membresía premium, de forma que se pueda leer fácilmente y no tener que descifrarlo :D

Ésta es toda la información disponible de momento. Me parece una idea preciosa, con la crisis que está cayendo en todos lados... Por eso, porque todos estamos bastante mal, ¿qué mejor que intentar ayudarnos entre nosotros?, o al menos intentar animarnos... ¿No os parece? Si yo estuviera ingresada en Navidad, me gustaría recibir una mísera tarjeta, aunque no supiera de quién es, simplemente por el hecho de saber que aún hay personas que se preocupan de los demás en el mundo... Aunque las tarjetas no se coman.

¿Os animáis? Yo no sé si podré, pero lo intentaré :D

27 dic 2011

¿Ibuprofeno o Naproxeno? Algunas aclaraciones sobre su toma para dolores menstruales

Hace como cosa de un mes, junto con unas amigas estuvimos discutiendo sobre cuál medicamento sería mejor para evitar los dolores premenstruales, que a muchas de las mujeres nos aquejan. ( Ibuprofeno, ketoprofeno, ácido mefenámico y naproxeno son los más recetados )

Por supuesto que están los remedios naturales: alimentación equilibrada, vida sana y ejercicio que dicen que ayudan a que desaparezcan... Pero eso no suele funcionar si tu alimentación ya es equilibrada, y leñes, que hagas lo que hagas, sigue doliendo por muchos masajitos que te des y calentadores que te pongas (cojines de semillas al microondas, almohadillas térmicas, etc...)

Mi primera postura fue que el naproxeno era mejor que el ibuprofeno, tal vez por mi experiencia en particular, o porque al final el ibuprofeno se acaba utilizando para todo, y podría perder eficacia en usos prolongados.



Investigando un poco en la web, y con los prospectos a mano en casa, he salido del principal error de mi argumento (los separaba en grupos más distantes pero pertenecen al mismo), pues ambos medicamentos son antiinflamatorios no esteroideos, con ligeras diferencias.

Uno de mis argumentos, era la falsa creencia de que al ser antiinflamatorios aumentarían el sangrado menstrual, pero en realidad el efecto es el contrario: lo reducen (véase aquí). 

Es cierto que las mujeres que sufren dolores menstruales tienden a automedicarse (como aquí dicen), supongo que porque estamos acostumbradas a que es algo por lo que tenemos que pasar inevitablemente, y nos inculcan que de nada sirve quejarnos. Sólo cuando ya se colma el vaso y no podemos con las molestias buscamos ayuda de un profesional, pero deberíamos hacerlo cuanto antes, mejor. De nada sirve sufrir en silencio.


Tanto la aspirina como el paracetamol son primos-hermanos del ibuprofeno y el naproxeno, y también pueden ser recetados para estos menesteres. 

De todo aquello que estudié en bioquímica, recuerdo que había que tener especial cuidado con el ibuprofeno y la aspirina en cuanto a transtornos gástricos se refiere (aunque al resto deberían extenderse) y riesgos de hemorragias y solubilización de la sangre (tal vez por eso los disociaba del tratamiento para dolores menstruales). Con el paracetamol, más cuidado también para el hígado, y sobre todo, no mezclar con alcohol.

¿Entonces? ¿Cuál debería ser el tratamiento a seguir? Según mi experiencia personal, con el ibuprofeno sí he tenido molestias de estómago, mientras que con el naproxeno no. Además de que el efecto del primero resulta más fugaz que del segundo (por lo que las dosis del medicamento han de repetirse en menos tiempo, a no ser que sean revestidos para su liberación sostenida). Esto seguramente es debido a la vida media de ambos: menor de 6 horas para el ibuprofeno (corta) y mayor de 10 horas para el naproxeno (larga).

La biodisponibilidad del naproxeno (>95%) es también mayor frente a la del ibuprofeno (<75%) por lo que en principio, debería ser menor la cantidad ingerida para obtener resultados semejantes (estudio de posología del paciente). Ambos poseen una unión proteica del 99%. Se absorben de forma completa por vía oral, aunque al ser ingeridos con alimentos pueden verse reducida su velocidad de absorción.

En fin... Cada uno puede buscar la información que crea necesaria, aunque lo que digo aquí es meramente orientativo, y una conclusión que he sacado de mi experiencia, estudios y revisión de lo que hay en la red (incluso puedo haber malinterpretado conceptos). Lo mejor es consultar con un profesional, para encontrar la solución adecuada para cada uno.

Esta entrada me ha servido para salir de mi equívoco en cuanto a categorización de antiinflamatorios, aunque sigo manteniendo la opinión de que el naproxeno me va mejor para estos dolores que el ibuprofeno (al igual que pienso que para mis dolores de muelas es mejor el segundo que el primero). No todos reaccionamos igual a las mismas sustancias. Aquellos que tengan problemas gastrointestinales deberían mirar con más cuidado la ingesta de este tipo de medicamentos, por ejemplo. Incluso siendo medicamentos de la misma familia, pueden interactuar de forma diferente en según qué individuos. Nadie mejor que nosotros mismos para conocer cómo reaccionamos tras la administración de una medicina que nos funcione, pero siempre, de mano de un profesional de medicina que nos oriente y compruebe que no nos hace mal ninguno.

Conclusión: Nada de autorrecetarse. Hay que saber qué se toma y por qué. No todos los dolores son iguales, y si una pastilla te funciona para uno, no quiere decir que para otro te funcione igual.



** Actualización 2014el paracetamol dejó de ser considerado AINE en 2012. 
Este artículo fue escrito en 2011, donde todavía sí se consideraba. 
Como bien dice un lector en la sección comentarios, apenas tiene efecto antiinflamatorio, pero sí que comparte algunos mecanismos bioquímicos y características.

23 jul 2011

Último día, salida del Hospital

Mi ventanuco, desde el que entraba fresquito y luz.

 En los Hospitales se duerme poco. Bien por los dolorcillos, bien porque te toca tomarte drogas, bien por lo que sea. Y como se descansa poco, el humor puede verse afectado. Así que esa mañana, intentando quitarle hierro al alboroto de la noche anterior, pero con la espinita clavada, le dí los buenos días a mi compi con un “¿qué tal hoy?¿nos hemos levantado de mejor humor que el de anoche?” Y ya ella y el marido se pusieron a charlar.

Pasamos las revisiones, y la médica me dijo que me daban el alta cuando quisiera, que con lo sana que parecía era un gasto estar allí ocupando cama... Así que como mi padre aún estaba en camino, y yo el día anterior ya había decidido lo que comería ese día, hicimos tiempo hasta después de comer.

Junto con la médica, vino una enfermera, que no sé por qué, me daba todo el aire a familia correspondiente con mi segundo apellido, y así se lo comenté a mi hermana. ¡y qué casualidad cuando la enfermera lo comentó mientras pasaban ronda! Era de un pueblo cercano, y ¡fíjate tú! Compartíamos dicho apellido. Aunque bueno, no es por nada, pero mis parecidos razonables a veces no son tan razonables... ¡con deciros que también a la bruja de Rapunzel (Enredados) la metería en el saco del segundo apellido! Eso sí, con ello no quiero comparaciones de brujas malas ni nada por el estilo XD

Al comentarlo con mi hermana... Sí, ella también había pensado que la señora bruja de Rapunzel se parecía a nuestra madre, y bueno, si te pones a seguir con los parecidos, también a las tías y demás... Como ella dice, es una pena darte cuenta que te va más disfrazarte de mala en las fiestas que de princesa. ¡Muajajaja!

Una de las partes que no había visitado, pero que mi hermana había descubierto en sus excursiones, era un jardincillo al que daba la ventana del cuarto. Así que ni corta ni perezosa, le supliqué que me llevara hasta allí, junto con otra visita que había llegado.

Más tarde (ya dada de alta) averigué que lo llamaban "El jardín de los Locos". Menos mal que nadie nos pilló, porque sino seguro que me hubieran cambiado de sección hospitalaria.

Era un jardín bonito, con sus rosas, su fuente, su banco, y su rinconcito para fumadores. Es algo curioso, pero durante mi ingreso no fumé nada (sí, soy fumadora, y sí, sé que es malo) sin embargo no pude pasar sin el móvil con su intenné y sus redes sociales... De hecho, el día que me operaron subí comentarios que habría que leer como jeroglíficos, ya que la anestesia no me dejaba pulsar las letras correctas.

Soy fan de Little Britain, una serie inglesa de humor. Uno de los personajes es Anne, una paciente de un psiquiátrico, que hace unos ruiditos peculiares y tiene un comportamiento un tanto singular. Yo de por sí muchas veces la imito, y en esas circunstancias: parquecito, bata azul puesta... no pude resistirme a hacer el tonto correteando por el jardín. Como muestra de ello hay algunas fotos, que no tienen nada de desperdicio. Cada vez que las veo me da la risa, y con el vídeo de Anne, aún más.

Por si no lo habíais visto, éste es uno de los sketchs de "Little Britain": Anne in the Garden. ¡Una pena que no hubiera ninguna carretilla por el jardín!

Y sí, me saqué fotos ¿por qué no? Se supone que las fotos son para los momentos felices de nuestras vidas, aunque los tristes también... ¿no? Y de todas formas, mi felicidad estaba en que ya después de eso me iba para casa. Aquí os dejo algunas, o si queréis echar un vistazo al album:



La verdad es que no sé en cuál parezco más carente de razón.

Volvimos a la habitación, comí, preparé la maletilla, guardé los dibujos que hice (porque por las noches me dió por pintar, cosas raras eso sí, no sé si de las drogas que pululaban por el cerebro XD, ya los subiré), me puse guapa... Porque cuando me veo mala cara es cuando me da por pintarme como las puertas, tonterías que tiene una. Y me fui a repartir bombones a las enfermeras, porque las que quedaban sí que se habían portado estupendamente y habían sido buenas conmigo :D



Y por fin llegó mi padre, recogimos todo, me despedí del personal y de mi compi, que ya parecía mejorar, y salimos por la puerta en la que el primer día intenté soslayar la seguridad, con mi pase VIP aún en la muñeca, de recuerdo como las pulserillas de los festivales de verano.

¡Y con esto y un bizcocho! He aquí mi aventura hospitalaria. Ya me quitaron los puntos y estoy sanita del todo (o al menos eso parece :P ). Espero que os hayáis reído aunque sea un poco... Al menos, a mí me ha cambiado la vida... Lo que más he notado es que antes de la operación, tenía fobia a tocarme el ombligo (o incluso ver a otras personas tocárselo). Ahora, me toco el ombligo sin pudor ninguno, y voy enseñando las cicatrices como trofeos de guerra. Eso sí, no tengo piedad con aquellas personas que son como yo era. Si te da "cosica" tocar ombligos, ¡huye! porque sino te perseguiré toda echada hacia atrás hurgándome en el mío mientras correteo para que te dé repelús.

Así que resumiendo, si tienes fobias, enfréntate a ellas y trepánate el ombligo. No será útil, pero si tienes un quiste, al menos es sano :D


FIN

22 jul 2011

El día después de la operación


 ¡Qué bonito es despertar pensando en que te darán una tostada con caldillo cuando estás muerta de hambre! Y es que, aunque no lo he dicho antes, en mis anteriores visitas a los médicos me acostumbré a meterme un bollo con caldillo entre pecho y espalda después de cada cita... La consecuencia es que si voy a centros médicos estoy condicionada como el Perro de Paulov y empiezo a salivar pensando en tan suculento manjar, aunque en esta ocasión, mi gozo se quedó en un pozo. Me dieron un mísero vaso de leche, que pude condimentar con un poquito de nesquick que pedimos más tarde.

Pasamos revista mi compi de habitación y yo estupendamente también, y a mí ya me dijeron que podría comenzar con la dieta blanda para comer. Y sí, pesada yo otra vez viendo mi mejoría, pregunté si me podían quitar la vía del brazo. ¡Total! De ahí ya no me sacaban sangre (me habían pinchao en el otro brazo) y con el reflujo tampoco me iban a enchufar nada más, y para mi consuelo, al ver que sí toleraba la nueva dieta, por la tarde me lo quitaron.
Grifo.

Mi obsesión por quitarme todos los tubos y demás supongo que podría ser por deformación “pofesional”, ya que como bióloga, que he trabajado con bacterias y demás, sé lo atractivos que son estos medios para ellas. Una bacteria que vea un agujerito chiquitito se pone toda feliz segregando sus sustancias mucilaginosas para colonizar el nuevo sitio para vivir... Y si ponemos que son las vías de entrada para el cuerpo de los medicamentos y demás, por muy limpio que esté todo, a mí no me da confianza... ¡Mucho mejor si me lo quitan! ¡Donde va a parar! Aunque también entiendo que en otro tipo de enfermos que no experimenten mejorías estas vías han de estar siempre puestas para posibles emergencias. Por eso digo que cada paciente es un mundo, y yo ya estaba mucho mejor.
Peluche de Staphilococcus aureus, bastante común por oportunista. 

Estaba tan mejor que me salí con mi padre a dar un paseíto al pasillo, donde estaban unos conocidos y nos pusimos a charlar. Yo me sujetaba la tripilla, porque andaba algo suelta la pobre, después de haber enredado en ella el día anterior (además de tener miles de gases en su interior, entre la piel y las entrañas, que luchaba por salir o encontrar su lugar y sonaban como la estrella de la muerte en plena invasión de clones “piunnnn piunnnn” “grrrr”).

Un poco más para allá, había unas señoras del pueblo, que con eso de ser del mismo pueblo y verte en un sitio así ya les da la confianza para tutearte y preguntar “¿Qué ha sido, niño o niña?” y yo responderle “Ha sido un alien, que he venido para un quiste Señora”... “Ahhhh, es que como te agarras así la barriga...” y de repente dirigiéndose a mi padre “No sabía que tu hija estaba ingresada” Y yo pensando para mis más adentros “Señoraaaaa, que sigo aquíiii”

Felicitación por mi Alien hecha por mi hermanísima. Y es que qué le vamos a hacer, si compartimos este grácil sentido del humor... XD

Así que fue pasando el día, algunas visitas más, y todo en paz y sosiego. A última hora de la tarde vinieron mi hermana y mi madre con mi abuela, que la pobre está pachuchina con las piernas (eso va a ser del riego), y a medida que anochecía y nos entraban los dolores a todas decía: “¿Ves? Por la noche las heridas se ponen más rabiosas”. Y ambas las dos, a paso de tortuga, dimos un paseíno hasta mi habitación.

Like a Boss.

Tomé por costumbre el ir con las visitas hacia la capilla, aunque fue el primer día cuando la descubrimos, intentando encontrar la “Biblioteca”, aunque ésta, estaba cerrada siempre misteriosamente. No sé si porque no se podía entrar, tenía entrada reservada, o porque ya en la era digital que estamos estaba cerrada por siempre.

Esa noche se quedó mi hermana conmigo, y encontramos en la televisión una película que nos gustaba a las dos “Bodas y Prejuicios” que es una versión Bollywood de “Orgullo y Prejuicio”.

Canción super-molona de la peli, además de actores y actrices tó wap@s.

Y aunque no era muy tarde, a mi compi de cuarto la poseyó un demonio y se puso a gritarnos “que estábamos en un hospital y no son horas, que aquí se viene a descansar y bla bla bla”.
Yo me quedé alucinada, porque en vez de en maternidad, me sentía como si me hubieran trasladado al psiquiátrico de repente. ¡Pero qué locura! Y miraba a mi hermana en cuyo rededor comenzó a aparecer la nube negra maligna que precede a una descarga colérica... Viendo el panorama, dije “en vez de hablarnos así, no hubiera pasado nada si hace una hora nos dices que quieres dormir y que la más leve luz te molesta” porque es que estábamos ya con subtítulos y sin ruido, que una ya se queja por quejarse que es gratis... Y de repente sucedió algo que nunca había visto: la nube negra de mi hermana se disipó... Tal vez fue porque el marido de mi compi nos dió la razón en que un poquito de respeto no venía mal, o porque se apiadó de los dolores que podía padecer la mujer, pero apagamos la tele, y cogimos postura para dormir.

Pero la verdad es que yo después de eso no estaba para dormir, además que con las molestias de mi barriguina tampoco sabía en qué entretenerme, por lo que al final, decidimos dar una vuelta por el pasillo. Un poco más adelante, había una zona que daba a la zona de urgencias, y nos asomamos cuales fantasmas por si había alguien a quien asustar, pero no había nadie... Cosa buena en un hospital, digo yo, que no haya nadie a quien atender.

También había una silla de ruedas abandonada, que irresistiblemente tuve que probar. Y la verdad es que es normal que nadie la montara, porque ¡vaya cómo chirriaba la jodía! Después de un ratino parriba y pabajo con ella, me dispuse a “aparcarla” al lado de la puerta donde la encontramos, y en otra puerta, enfrente, vi asomada una cabecina por una ventanita tipo submarino (de esas redondas). Me asusté y me levanté, pero resultó ser una muchacha del personal hospitalario que ante semejantes graznidos había decidido asomarse para ver si pasaba algo. Y es que la silla no era lo único que chirriaba allí... ¡las puertas también!

Así que me excusé diciendo que al ver la silla no pude contenerme sin montarla, pero que mi hermana, que misteriosamente había desaparecido del pasillo, con una manta por lo alto, estaba conmigo... Claro, yo en plan como las niñas chicas, por si me reñían, que no fuera sólo a mí.

Y ya seguía haciéndose tarde, así que decidimos ir, o al menos intentar, dormir, si es que a la bestia parda no le molestaba.

21 jul 2011

El día de la operación

A partir de las doce de la noche anterior no se podía comer nada. Así que ese día, y super temprano, ya empezaban a enchufarte cositas a la vía, darte un poco de droja, y lo más desagradable para mí: poner la sonda para orinar. Ahí fue cuando descubrí que es en estas situaciones cuando un@ pierde toda su dignidad como ser humano y se convierte en un despojo dependiente de los demás, a merced de sus deseos y quehaceres.

A medida que el tranquilizante iba haciendo su efecto, yo iba retomando mi humor, y cuando me sacaron con la cama y sus rueditas para el pasillo yo iba cantando “Vamos de paseoooo, pi pi piiii, con un coche feoooo, pi pi piiii”. Y luego, cuando vi la cantidad de botellitas que ponían para enchufarme a la vía no pude otra cosa que decir “Uohhhh, me voy de botellón, vivaaa”. Es lo que tienen las dronjas, que siempre sale el sentimiento de exaltación y júbilo... ¡y eso que no me las habían metío en el colacao porque iba en ayunas!


Por suerte, era de las primeras que operaban, así que no tuve que esperar demasiado tiempo. Me llevaron supongo que al quirófano, que era como una sala de torturas llena de cacharros por todos lados, e intenté colocarme como pude con más frío que un camello en el polo Norte sobre la camilla. Ya entraron más personas, entre ellas la anestesista que hablaba raro raro, y una enfermera que quería atarme estando yo aún consciente, mientras escuchaba ya pitidos de máquinas enchufadas, el tomador del pulso en el otro brazo cada dos por tres, y me ponían unas especies de flores luminosas en tó lo alto que daban calorcito y me quitaban los tiritones del frío y nerviosismo.

La anestesista empezó a meterme inyecciones mientras yo le preguntaba de dónde era. Polaca me dijo que era, y yo que conozco gente de Polonia (Saludos a Marta si me estás viendo en estos momentos XD ), intentaba recordar alguna frase que decirle. Mi último pensamiento consciente fue “¿Matriuska era el brindis en polaco?” aunque no llegué a decirlo, sólo vi una mascarilla acercándose a mí y perdí la consciencia. [Buscando en el traductor de google: ¡zdrowie!]

Y en la nebulosa neblina de los recuerdos, hubo un instante que recuperé la conciencia. “bla bla bla despierta” escuché, y yo, que soy una chica obediente y no sabía muy bien qué había escuchado, intenté abrir los ojos. ¡Pero no podía! ¡Madre mía cómo pesaban los condenados párpados! Así que como quería decir que sí que estaba despierta, intenté hablar, y tampoco pude... Aunque logré escuchar un “duérmete” o algo así, y yo, haciendo caso, me volví a los brazos de Morfeo, más a gustico que un perrino chico.

Después de eso supongo que me pusieron en la sala de postoperatorio. La anestesia aún rondaba por mi cuerpo, y cada vez que abría los ojos había una persona distinta en la silla que tenía al lado: mi padre, mi madre, mi hermana... La doctora pasó por allí y preguntó qué tal todo, pero que no hacía falta que hablara, y yo levanté mi dedo pulgar intentando sonreír para conseguir esta pose:



Aunque seguro que no quedó tan bien. Mi hermana me preguntó si me dejaron entre Pinto y Valdemoro, porque una de mis preocupaciones previas era que yo no me quería quedar en Pinto, sino quedarme en Valdemoro pasao, y yo para mí que le había respondido que en Valdemoro, aunque después contrastando la vivencia con ella me dijo que sólo había musitado algo ininteligible XD

Visión subjetiva. Sí, hice fotos de todo a pesar de estar medio inconsciente XD

En el camino de vuelta a mi habitación me puse a decir que en el botellón me habían timao y me habían dado garrafón, porque vaya cómo me habían dejado la cabeza, y seguí dormitando hasta bien avanzada la tarde. Vinieron visitas, y también llegó una nueva compañera de cuarto. Yo me emocioné pensando en que tal vez con ella podría hacer carreras con los “carros de suero”... Y sí, en mi imaginación sonaba la melodía de carros de fuego de fondo.



Todo iba estupendamente. A las 5 ya fui más o menos persona y comenzaba a utilizar mi cuerpo por mí misma. Incluso podía intentar actualizar mi estado en las redes sociales, eso sí, escribiendo una ristra de letras que poco tenían que ver unas con otras para formar auténticas frases con sentido, jajaja, aunque las que tenían significado lo eran al más estilo "Vivaaaa vivaaaa", que muestra que he sobrevivido y que además tengo la actitud mental de Shin Chan, o "I'm still alive" con la que además queda patente que mi conexión neuronal sobre el lenguaje no materno no fue dañado.


 A las 7 ya la sonda me molestaba otra vez. Yo no soy de estar quieta mucho rato, más si es por obligación, así que le pregunté a la enfermera (las de ese día ya eran nuevas y mucho más amables y simpáticas que las del día anterior) que si me la podían quitar. Me dijo algo de tener ganas de hacer pipí y me puso una pinza en el catéter, y que a la hora o así la llamara. Yo no la entendí muy bien y a la hora toqué el timbre para que me quitara el tubo ese. Pero quitó la pinza y se vació la orina en el tubo, con la sensación horrorosa del succionar interno, y no me lo quitó. Y yo, pesada, le volví a preguntar, así que me aclaró que lo que tenía que tener eran ganas de hacer pipí, y que me volviera a esperar otra hora.



Yo ya estaba impaciente ¿otra hora? A la media hora, pesada de mí (lo siento) volví a llamar. “¿ya tienes ganas de hacer pipí?” me preguntaba. Y yo, que soy muy así le decía “es que yo hago pipí cuando quiero” y ella “pero si no tienes ganas no” y yo “ es que sólo tengo ganas de hacer pipí de verdad cuando estoy en la cola de las discotecas después de hacer botellón, salir por ahí y beber como cosacos toda la noche...” y después de eso me miró, quitó la pinza y me dijo “¡si no has hecho casi nada! Espera otra hora”. Y me quedé hundida en la miseria hurdiendo mi plan para hacer pipí: ponerme nerviosa que eso siempre funciona.

Inciso para explicar que sí, que en las situaciones de estrés y nerviosismo, para escapar a posibles peligros inminentes, una de las estrategias del cuerpo es eliminar liquidos. ¿Nadie tiene que mear de repente justo antes del examen a pesar de haber ido mil veces? ¿No se ven en las pelis como los cobardes se orinan encima en situaciones de peligro? Pues sí, queridos, sí, todo está orquestado por el sistema nervioso involuntario.

Y me funcionó, esta vez esperé no más de tres cuartos de hora, y la muchacha no sé ya si por lo pesada que yo era o por qué, pero me quitó la sonda. Eso primero fue un escozor, pero luego un alivio divino, y ni corta ni perezosa, me dispuse a intentar enderezarme para mover tripillas.

Una laparoscopia es una intervención poco invasiva, donde con tres cortecitos: uno para la cámara y dos para las tenacillas y demás instrumental si es necesario, te quitan lo que te sobra. Lo que yo te diga, esto es como una liposucción pero a lo sano :D Así que aunque la sensación era incómoda, pude incorporarme un poquillo.


No te dejaban comer y mucho menos beber. Estar un día entero así, a pesar de tener el suero glucosado pinchado en vena, da mucha hambre y mucha sed... Aunque sí que te dejaban mojarte los labios con una gasa o hacer enjuagues con agua sin tragarte nada. Así que aquí tengo que reconocer que como paciente puedo llegar a ser cansina, porque yo ya quería comer, beber, andar... cosas que realmente no tendría por qué hacer aún, así que cuando después de las diez me dieron un zumito de melocotón mis ojos desprendían estrellas y amor por tan buen acto de piedad. Y ya con las fuerzas que me dió el zumito, salí a dar un mini paseo a una velocidad casi negativa de lo lentita que iba, que ya que estamos, tampoco hay que pasarse con los movimientos.

Esa noche se quedó mi padre conmigo, porque como decía mi madre, muy tranquilizadora ella, si me pasaba algo como desangrarme (esas ideas optimistas que toda madre tiene) y se acababan todos los grupos sanguíneos afines a mí por alguna alineación planetaria, me podrían conectar a él en paralelo o continuo (vete tú a saber si funciona como las corrientes eléctricas) ya que compartimos el mismo grupo sanguíneo. Así que con esa serenidad y sosiego dormité hasta que se acabó el mentalista. Y como hacía un frío de mil demonios, ya que no había regulador de temperatura en la habitación, me levanté cual fantasma para darme un paseíto y estirar las piernas, y me acerqué a la sala de enfermeras a pedir un par de colchas por piedad. Eso sí, susto que se llevó la pobre enfermera, que me recordó “que el timbre está para algo” y yo “es que así me doy un paseo y molesto menos ¿no?”... Nos arropé, e intenté dormir hasta el día siguiente.


20 jul 2011

Ingreso en el Hospital


El día que ingresé en el Hospital emocionada entré en mi habitación que aún no compartía con nadie. Me puse esa bata tan sexi que te dan en los centros médicos y ni corta ni perezosa me fui junto a mi hermana a inspeccionar las demás plantas del edificio, con el aire de superioridad que da el tener puesta esas pulseras VIP (very important/ill person)

Detalle de las pulseras especiales.

Es curioso las obras de arte que cuelgan en esos sitios ¿nadie se ha fijado? Por lo menos allí daban un poco que pensar... El cuadro de Picasso del pintor y la modelo lo tenían bastante repetido, y por otro lado también los había de colores que siempre hacen cuestionarse el estado mental del artista.

Cuadro “El pintor y la modelo” de Picasso.

En el piso superior nos cruzamos con un hombre que llevaba un pijama verde un poco más sexi que mi bata, y con una sonrisa le comenté “¡qué bonito pijama!”. En principio pensé que sonrió para sí mismo, aunque ahora no estoy tan segura...


Cuando volvimos a mi habitación, estaban dos enfermeras furiosas (supongo que al final de su turno) esperándome en la puerta y con cara de pocos amigos. Me riñeron por no estar en el cuarto, pero en ningún momento me habían dicho que no podía salir de él ¿no? ¿No existe ningún manual para el enfermo recién ingresado? Porque esa debería de ser una de las cosas que tendrían que estar escritas en él: No salir de tu habitación bajo ningún concepto, y resaltado en negrita: no enfadar nunca a las enfermeras que te tratan.
Enfermera "chechi", para alegrar la vista al lector.

La vía obligatoria me la habían colocado enseguida (antes de la excursión) con su respectivo saque de sangre para analizar... y ahora tocaba la prospección a los demás orificios vitales. Yo siempre he sido estreñida, de las que dicen “por detrás ni el bigote de una gamba”, y mientras le explicaba esto a la enfermera que asía una cuchilla para depilarme la zona barriguil, la otra enreaba cogiendo otras cosas por detrás.

Se ve que no soy la única que lo piensa/pensaba. En La tostadora veréis esta camiseta tó mona.

Estas dos señoras se debían pensar que todo paciente sabe lo que ha de hacer en cada momento, porque les sorprendió que yo no supiera dónde sentarme o cómo o qué tenía que hacer... Entretanto a la de la cuchilla yo le comentaba que me había traído mi “Silk Epil” para depilarme lo que hiciera falta (las cuchillas sólo te hacen crecer los pelos con mucha fuerza, como si tuvieras barba, y encima luego pica ¿para qué he estado tantos años depilándome si en un afeitado me estropean tantos años de debilitamiento del vello?) pero fui demasiado lenta, y ella afeitó lo que quiso afeitar sin más... Y en el descuido de pensar ¡ay mis pelos! Ya la otra cogió su vaselina y sin ningún cuidado me introdujo el enema por donde debía.

Claro está que en esta situación te sientes totalmente invadida, dejas de tener la elección de qué hacer con tu cuerpo... ¡Pero un poquito de cariño no hubiera venido mal!  Que ya de por sí es una experiencia algo traumática... o al menos eso pensaba yo por el momento. Así que me bajé del trono y me mandaron de nuevo a mi cuarto. Y yo, con mi culino apretao fui lentamente a la habitación donde estaban mis seres queridos, mascullando entre dientes que tenía toda la noche libre para poder haberme depilado en vez de afeitado si me hubiera dicho el área a quitar pelo...

Hago un inciso para comentar, que aunque sea una tontería, el amor palia el dolor, y está comprobado. Por eso cuando una madre le da carantoñas al niño que se raspa las rodillas, a éste se le pasa más rápido el llanto que a uno que no se la dan. Es curioso el cuerpo humano ¿no?


Y bueno, apreté el culino todo el tiempo que pude, pero ese agua fría tenía que salir por donde la habían metido, y me agarré al váter hasta que la limpieza intestinal hubo concluído.

Sin embargo, ese no era el único orificio que había que limpiar... Me trajeron un botecito rosa que no era otra cosa que una ducha vaginal. Yo, ignorante de mí (gracias a estar sana tantos años y menos mal) no sabía el complejo mecanismo de funcionamiento que tan fácil decían que era... Así que fui a preguntar. “Vete a tu cuarto” fue la 'amable' respuesta, y allí que me fui a esperar instrucciones... Y la verdad es que no era tan difícil (sólo sacar el pirindolo blanco para arriba), pero para esos casos, que pongan dibujitos como los de IKEA, que mira que serán extranjeros, pero para montar los muebles no hace falta nada más.



También me dieron liquidito rosa (sí, muchas cosas rosas: los botes, las paredes, el desinfectante... qué bonito el ala de maternidad) desinfectante para el cuerpo y la boca, así que una desinfección completa del cuerpo fue lo que tuve que hacer al día siguiente nada más levantarme.
Visión subjetiva, y ¡paredes rosas!

Mi primera cena... ¡Mmm, qué rico!




Probando las inclinaciones de la cama... Mi pá fue el que le dió a la manivela hasta casi convertirme en un sandwich aplastaíno XD






Esa noche mi madre se quedó conmigo. Mi madre es de esas madres que tienen una imaginación desbordada para los males fatales, y que más que tranquilidad te ponen nerviosa histérica... Pero tras un suave intercambio de ideas, consiguió evitar temas peliagudos y no ponerme peor de lo que estaba, porque yo cuando llegué estaba muy tranquila, pero con el paso de las horas y las trepanaciones, ya no lo estaba tanto.