23 mar 2022

Futureme.org , escríbete a tu yo futuro

Descubrí esta herramienta gracias a una de mis suscripciones, Carrera Profesional y me pareció bastante curiosa. Sobre todo, me encantó esta descripción: 

Mitad diario, mitad máquina del tiempo, hacer este ejercicio te hará reflexionar sobre tu pasado mientras piensas en tu futuro.

Creo que puede ser vista como las cápsulas del tiempo pero en versión digital.

Tenía abierta la web Futureme.org en mis múltiples pestañas del navegador para ver si algún día la usaba o me ponía a escribir esta entrada, y en una charla sobre Empoderamiento a mujeres pacientes y cuidadoras de STOP FMF le vi una clara utilidad.

Como enferma crónica, con el esfuerzo psicológico que acarrea aceptar las enfermedades y aprender a vivir con ellas, la autoconfianza es una de las claves para salir adelante. Diría que todas las personas que conozco con situaciones parecidas a la mía estamos muy dañados en nuestra Autoestima, y por eso, tenemos que aprender a trabajarla.

Mai Cotán fue la encargada de llevar la sesión, muy amena y enriquecedora, y entre las múltiples herramientas y "deberes" que nos mandó estaba un ejercicio al que llama Mi mejor amiga.

Este ejercicio se basa en el principio de cuando hablas de alguien que quieres y aprecias, todo son cosas buenas. Sin embargo, como "maldita lisiada", cuando hablas de ti misma lo que sale no son cosas bonitas (intento corregirlo y ya cuando lo hago es irónicamente para poner humor a mis males). Así que lo que tienes que hacer, es escribirte una carta a ti misma como si fueras tu mejor amiga, sin hablarte mal ni decirte cosas feas, sino comprendiéndote y queriéndote como lo haces con tus seres queridos.

Como ejercicio de introspección es estupendo, pero si ya lo unes a que te puedes enviar la carta a tí misma en el futuro, pues ya es la leche.

Así que hoy, ni corta ni perezosa, me he mandado una carta. Sé lo que pone, pero seguro que cuando la reciba me hará ilusión XD



Te deja 48 horas para revisarla, pero bueno, de momento voy a probar, y más adelante veré si me sigo escribiendo. Si lo hago, serán cosas bonitas, porque para eso estoy trabajando duro.

¿Y tú? ¿Te animas a escribirte algo?

21 mar 2022

La impotencia de ser una Maldita Lisiada sin querer interrumpir tratamiento prescrito

 Parece que últimamente sólo saco fuerzas para quejarme del mundo, pero es así para denunciar las injusticias que veo e intentar, si no cambiarlas, al menos hacer conscientes a los demás de que existen. Porque desde mi posición privilegiada de enferma crónica noto mucho más las deficiencias del sistema sanitario. 


Por más que yo sea comprensiva y empática con todo el personal sanitario, desde quien atiende las llamadas hasta los médicos, generalistas, especialistas, de urgencias, es absurdo que utilice mis capacidades para justificar su falta de tacto y maltrato a los que nos someten a los enfermos cuando necesitamos su ayuda. 


Poniéndoos en precedentes, no es la primera vez que un medicamento no me sale en la receta electrónica de la tarjeta. A pesar de mi fibroniebla y esfuerzos porque estas cosas no me pasen para evitar al Míster Hyde de mi doctor que a veces es muy comprensivo y otras veces un psicópata insensible, vuelve a pasar recurrentemente. 


Intento evitarlo, de verdad, pero mis cortafuegos no me sirven.

  - Anoto en mis libretas, calendarios electrónicos, listas de tareas, cuando se me va a acabar la medicación y tengo que ir a por ellas. 

  - Reparto mis pastillas semanalmente, así que cuando una caja le queda poco ya sé que tengo que mirar el papel de la farmacia de las próximas dispensaciones. 

  - Pido a la farmacia la nota de próximas dispensaciones para saber a partir de qué día puedo ir a por la medicación, y si alguna sale como fin de tratamiento solicito cita electrónica con el médico de cabecera para que me la vuelva a activar. 

  - Me apunto síntomas, medicación expirada, etc... antes de ir a ver al médico para llevarlo todo al día. 


Y es que ser paciente no es fácil. Si eres una persona sana es sencillo porque vas una vez de higos a brevas, pero siendo crónico vas a menudo. Si no es porque experimentas síntomas raros, o nuevos, o la medicación te va regulinchi, al menos tienes que seguir yendo para que te alarguen las drogas de tus tratamientos. 


Así que hoy, otra vez, todo lo anterior me ha fallado. No sé si la excesiva confianza de que en la última visita al médico pusimos todo al día, pero hoy los opiáceos no me salían en la farmacia. Y es que entre analgésicos, antidepresivos, ansiolíticos, alfabloqueantes, protectores de estómago... pues es difícil quedarse con todos. Porque cada uno tiene su dosis, sirve para una cosa, y sus cajas tienen distinto número de pastillas por lo que estás siempre pendiente de unos y otros porque no coinciden en cuando empezar o terminar una caja como no sea por conjunción planetaria. 


Así que mi experiencia de hoy, junto a las anteriores, es la siguiente: 

  - La empleada de la farmacia no puede dispensar opiáceos sin receta. Yo no tengo más pastillas porque es lunes y las necesito para el dolor crónico. Llevo 3 días sumida en el dolor y la fatiga crónica pero por fin he sacado fuerzas para salir a la calle aún con el temor de que me den vahíos. Con mis enfermedades hago las cosas cuando puedo y me veo capaz, no cuando quiero o debo.

  - Soy absurdamente responsable de mí misma y mis limitaciones y prefiero estar sola agonizando en mi casa que molestar a nadie para que me ayude con mis mierdas.

  - Así como me responsabilizo de mí, tengo la firme creencia de que el sistema sanitario tiene que tratar a las personas como personas y asegurar el bienestar común sin maltratar.

  - Llamé al Centro de Salud y la (estúpida) administrativa que me atendió me cita para el miércoles. ¿Interrumpir dos días el tratamiento? Encima se descojonaba, (no sé si de mí o de otra cosa que pasase por su mente) y su única solución era que me pasase a ver a mi médico a ver qué me decía. Le planteé alternativas para que me citase con mi médico hoy, o si iba a urgencias, y en su mente cerrada no eran posibles.

  - Me pasé por el Centro de Salud y gracias a otra paciente que amablemente me dejó pasar delante de ella,  pude entrar a ver a mi médico. Hoy estaba en modo psicópata. Puedo entender que tenga sus problemas gestionando los incidentes con sus pacientes, pero culparlos de ser enfermos no es una solución. Negativa a atenderme, replico con ir a Urgencias a pedir la medicación, y ya se supone que sí que me meterá la medicación en la tarjeta, pero que pida la cita para el miércoles.


Así que me harto de llorar sola porque me he llevado gratuitamente la indiferencia y desdén de la administrativa (y su risa a mandíbula batiente frente a mi frustración) y la bronca del médico por aparecer sin cita haciéndome sentir más culpable e inútil de lo que normalmente me siento y contra lo que lucho todos los días, para aceptar mis enfermedades e incapacidades.


Pero no me voy a quedar aquí. Os cuento que si os pasa, os tenéis que sobreponer y luchar por un trato justo. Que si no os dan lo que necesitáis, recorráis todas las medidas posibles para poder seguir con vuestros tratamientos sin interrupción, ya que la interrupción puede provocar crisis (al menos en mi caso)


Acciones a seguir cuando la medicación va a extinguirse 

(y por tu propia autoevaluación de tu cuerpo no puedes esperar a que pasen los días hasta que la receta aparezca): 

  • Si tienes movilidad limitada, dolores o una fatiga que no te deja moverte, el teléfono es tu mejor amigo. Si estás aún a tiempo, pide cita con tu médico de cabecera: 
    •  Llamando al Centro Ambulatorio para solicitar cita. 
    •  A través del móvil con la aplicación del Centro de Salud Online
    • Pasándote físicamente a solicitar cita o que alguien lo haga por ti.
  • Si la cita es después de la fecha de fin de tratamiento, pregunta a la farmacéutica si te la puede dispensar. Algunos medicamentos los pueden dar, aunque otros no. Si te los dan, genial, la receta pueden dártela después. 
  • Si la receta ha vencido, intenta que te den cita con tu médico ese día. 
    • En tu tarjeta tendrás el teléfono de urgencias de tu médico, puedes llamarle para decírselo, aunque en mi caso no lo hago porque se cabrea (más). 
    • Preséntate en el centro de Salud en su consulta aún sin cita, y exponle tu caso. Aguanta el chaparrón de su cabreo por ir fuera del sistema para ver si se apiada de ti y te da lo que necesitas. 
  •  Si tu médico de cabecera está insensible y olvida su juramento hipocrático
    > “No llevar otro propósito que el bien y la salud de los enfermos”
          y a pesar de ser el que te lleva los tratamientos le da igual tu salud y que lo interrumpas, ve a Urgencias de tu centro de Salud e intenta que te entiendan y den la receta. Obviamente vuelves a estar bajo la supervisión de un profesional que se apiade de tí y te dé lo que necesitas (y te diga que no lo vuelvas a hacer, claro) o bien de otro profesional sin sentimientos que le des igual y te mande a la mierda. 
  • Si todo lo anterior no ha funcionado y al final tienes que pasar sin la medicación: 
    • Puedes automedicarte para paliar la falta de la otra medicación. 
      • Por supuesto esto no hay que hacerlo bajo ningún supuesto, si no conoces con qué poder sustituir, pide ayuda a tu farmacéutico de confianza
      • En mi caso, con el dolor crónico, cuando me faltan los opiáceos, tiro de más analgésicos hasta las dosis máximas permitidas, y aunque los antiinflamatorios no están recomendados, si sigo mierder, pues para adelante con buenos protectores de estómago. 
    • Si no te funciona y acabas con brote de dolor agudo, al final tendrás que ir a las urgencias del Hospital a que te enchufen lo que sea. Estarás grogui, pero es una forma de campear tu crisis. Y ya podrás seguir con el tratamiento cuando consideren oportuno ponértelo. 
    • Si no sacas fuerza para que te lleven al Hospital (o no tienes a nadie, o no quieres molestar a nadie), tendrás que pasar el arrechucho en casa, y espero que te sea lo más leve posible.


Por último, las alternativas que se me ocurren cuando ya no puedes aguantar más son: 

  • Cambiar de médico a ver si el próximo que te toque es más sensible o más acorde a tus necesidades (a mí me costó mucho darme cuenta de esto, pero también empezar desde cero con un nuevo profesional al que explicarle toda tu trayectoria de dolencias es traumático)
  • Presentar una reclamación o sugerencia en la Web Defensora de los Usuarios del Sistema Sanitario Público de Extremadura o de tu región.


Sobre todo, no te rindas, cuida tu autoestima y quiérete. 

Ser una persona sensible es jodido, estar expuesto a un ritmo de vida insostenible donde las personas se preocupan de sí mismas sin tener en cuenta el cómo sus acciones pueden influir en los demás es complicado. Cuídate mucho.


No miento si os digo que fluctúo entre querer quemarlo todo de rabia o dejar la medicación a ver si me muero de la impotencia, pero no serviría de nada. Por eso elijo ser proactiva y buscar soluciones. Porque poner muros para que nos choquemos es lo fácil para quienes no se enfrentan ni conocen lo que llevamos encima (perdonémosles su ignorancia). Así que con todo lo que os he contado hoy, espero infundiros ánimo y que os sirva de algo. 


Si se os ocurren más alternativas que os hayan funcionado, por favor compártela en comentarios, cuanto más nos ayudemos, mejor será nuestra calidad de vida. 


¡Un abrazo grande!


10 ene 2022

La vergüenza de ser pobre

Voy a divagar un poco sobre la condición de no tener una fuente de ingresos, no tener empleo, ser discapacitada y enferma crónica.

Pedir ayuda es difícil. Puedes vivir de la ayuda de amigos y familiares un tiempo, pero te sientes una inútil y una garrapata. 

Duele tener que ir a los servicios sociales a pedir ayuda, si eres alguien que siempre ha procurado ser independiente y no molestar a nadie. 

Te sigues sintiendo inútil y garrapata, pero por lo menos vas intentado sobrevivir o subsistir con la esperanza de que todo mejore (intentas disminuir tu impacto sobre los más cercanos para que el Estado te ayude, porque Hacienda somos todos). 

Mi resumen malo es que en 2015 (o antes) la salud se fue a la mierda, y desde entonces mi vida laboral se suicidó. Busco trabajo, con la esperanza de que si me contratan me de el jamacuco final y deje ya de depender de los demás, pero bueno, eso es otra historia. 

Así que una de las buenas ideas (tono irónico y no irónico a la vez) de la Diputación de Badajoz es dar una tarjeta con 100€ para gastarlos en mercado local. 

Siempre me ha parecido muy curioso el sentimiento de propiedad que se le da al dinero una vez regalado o donado. 

  • Das dinero a un pobre y le dices que no se lo gaste en droga.
  • Eres Amancio Ortega y se lo das a Sanidad para que lo gaste en Equipos para el cáncer.

Eres el Ayuntamiento y la Diputación y das varios folios con los códigos del CNAE de empresa en las que el beneficiario de la tarjeta puede gastarse el dinero: 



Vamos a ver. Si das el dinero para sentirte bien y generoso, ¿Por qué quieres hacer el seguimiento de a qué se gasta? 

Siempre me ha molestado esta reflexión, y cuando era yo la que podía dar limosna, no preguntaba en qué se lo iban a gastar (como mucho entablaba conversación cordial porque es lo que creo que más necesitaban, dejar de ser invisibles). Si había alguien en la puerta del supermercado le preguntaba qué necesitaba de dentro y se lo compraba. Si he podido hacer voluntariado, lo he hecho.

Entiendo que cuando el dinero procede de fondos públicos el sentimiento de responsabilidad de lo que se hace con él es el que genera esa necesidad de seguimiento, pero si necesitas comprar alimentos ¿Por qué hacerlo en mercado local si los supermercados grandes (donde no puedes gastarlos) son los que mejores ofertas tienen y podrían estirar el uso de ese dinero?

Así que ahora que soy yo la desgraciada, me molesta más ese sentimiento de propiedad, aunque al final me tenga que dar igual, porque si lo necesito, mejor gastarlo en lo que "los señoritos" quieran que seguir padeciendo. 

En cualquier caso, yo soy muy de mercado local, comercio de proximidad, responsabilidad social y todo eso, y quizá por eso me molesta esa coletilla, pero entiendo que no todo el mundo es así, y hay que "obligar" en cierto modo a que todas las personas vayan adquiriendo estas "buenas prácticas". 

Con todo esto, antes de navidad, el mes pasado compartí en Instagram esta foto


La hice justo después de que me diera la tarjeta el señor alcalde nada más y nada menos, y me dijeron que al día siguiente la tarjeta estaría activada y lista para utilizar. 

¡Tururú!

Y ahora es cuando viene el sentimiento de vergüenza que va a pequeñas dosis y al final acaba por explotar. 

La mañana que fui a recoger la tarjeta llegué 10 minutos antes de la hora a la que estaba citada, pero la secretaria había pasado la lista ya a los que iban detrás porque se ve que tenía prisa. 

Soy una persona sensible, pero ya tengo la sensibilidad al borde del colapso, así que cuando alguien habla con desprecio, no te hace caso o pasa de tí o me cabreo o lloro o me ofusco o un poco de todo. 

Para mí salir de casa resulta muy fatigoso. Tengo que concienciarme y sacar fuerzas de donde no las tengo, y ponerme hasta las trancas de cafeína o bebidas energéticas.Por lo que el que me den a entender que mi tiempo y esfuerzo es una mierda y que tengo que gastarlo en esperas inútiles me hierve el alma.

Al final la secretaria nos dejó pasar sin más incidente que la discusión de las personas a las que nos había saltado. Pero la gratuidad de estos malos ratos no le hacen bien a nadie. Sobre todo porque la salud mental que ahora tan de moda está es cosa de todos. Quizá tenga sus problemas la secre y la paga sin darse cuenta con los de fuera, pero no es plan, señora. 

Cuando me fui, caí en la cuenta de los mentirosos que tenemos alrededor. Había una mujer que se quejaba de que tenía que entrar a su hora y no podía esperar porque tenía que ir a trabajar. Un señor hablaba de sus tierras. Un poco de todo :S

Inocente de mí, pensé que qué bien que tenía trabajo, y el otro propiedades... Luego caí en la cuenta de que es una ayuda para personas en exclusión social, así que si trabaja, lo hace en negro, y probablemente haya usurpado la tarjeta a alguien que sí la necesita realmente. 

¡Sacrilegio! ¡Usura!

 Allí había personas que no tenían pinta de necesitar esa ayuda (no por las pintas de vestir, sino por lo que comentaban de su vida). Pero en mi interior pensé que quizás algunas serían personas como yo que no cuentan estas cosas a nadie, en parte por el qué dirán, en parte por la vergüenza de tener que pedir ayuda. Pero no. Allí había personas sin vergüenza alguna para pedir todo lo que le den porque ellos lo valen, y hablar de sus vidas que parecían bastante acomodadas.

Después de esto, mi fe en la humanidad se quedó tocada, pero a pesar de la maldad ajena (o ignorancia, o egoísmo, o todo ello a la vez), prevaleció la esperanza de que aún así las ayudas llegan también a quienes lo necesitan, a pesar de los "chupópteros" que entorpecen el sistema social.

Y por pensar estas cosas también me avergüenzo. Pienso en personas que piensan que todas las ayudas van a chupópteros y por eso no confían en el estado de bienestar. Me comparo con la imagen que asocio a los "chupópteros" y mi autoestima se resiente cuando sigo esperando encontrar un trabajo que nunca llega, ni poder estar dos días seguidos activa haciendo algo sin que me entren mareos y ganas de desmayarme.

Pero no acaba ahí. 

Dos días después fui a comprar comida al Hiperfrutas, pensando que tendría ya la tarjeta activada. 20 tantos euros en verduras para preparar la cena de Nochebuena.

Cuando fui a pagar la tarjeta no funcionaba. 

Llamé al teléfono que ponía en la tarjeta. Esperar, seleccionar, esperar, grabación, minutos de espera con la compra a un lado para no entorpecer a los clientes que venían detrás mía. 

Por fin me atienden, y me dan otro teléfono porque no pueden ayudarme. 

Explicar que la tarjeta es una ayuda social y debería estar activada. La dependienta me dice que ya la ha visto y que alguien ya la ha utilizado en la tienda. 

Llamo al otro teléfono. Esperar, seleccionar, esperar. Me atiende alguien más amable y tras explicarle el problema me da dos números de teléfonos alternativos. 

Vuelvo a llamar, esta vez al tercer teléfono. Vergüenza de mi desgracia de ser pobre que en un día he explicado más veces por qué tengo esa tarjeta y no puedo usarla. 

Me atienden y me dicen que mi tarjeta no está activa, y que ellos no pueden hacer nada. Que no es que la tarjeta de error o esté estropeada, sino que no tiene saldo. ¿Qué hago? No me dan solución, así que me ponga en contacto con quien me dió la tarjeta. 

Las emociones me alimentan, así que el cabreo me da energía para seguir dando por saco. Llamo al ayuntamiento. El conserje me pasa con secretaría. Diez veces. Porque a quien atienda el teléfono no le da la gana de cogerlo. Le pregunto al conserje hasta qué hora están. 

El muchacho de la tienda se ofrece para darle mi compra a un familiar y que luego me lo paguen. ¡No, por favor! Es mi compra, no tienen por qué pagar mis cosas los demás, ya bastante que me ayudan siempre. Le pido que me guarde las bolsas para recogerlas por la tarde y me llevo mi ticket con la deuda adquirida. 

Con mis dolores artríticos me voy al ayuntamiento. Saludo al conserje y me manda a la secretaría. Le explico mi problema a la chica que está allí. Me responde que hay más personas a las que le ha pasado, y que lo que toca es esperar. No me lo dice, pero está claro que lo piensa es "ajo y agua". Pregunto si puedo reclamar o qué narices hago, y me manda a mi casa. 

Me paso por la oficina donde compulsan con todo mi calentón por la injusticia. Ya he salido del armario, así que se entere todo el mundo de que esta bonita acción es una mierda. Pregunto si puedo hacer algún escrito o algo para quejarme. ¡Claro que no! ¿Acaso los ayuntamientos tienen política de quejas y reclamaciones? Ni en sueños. 

Me ayudan y me animan a ir a tesorería, que son quienes llevan esos fondos, a ver si ellos saben qué pasa. Voy allí. 

En tesorería por fin me dicen que lo que dijeron de activar las tarjetas en un día no ha sido así, pero que vaya a hablar con la responsable de Asuntos Sociales a ver si ella sabe cuánto van a tardar. 

Así que por fin llego a un sitio donde me dan la misma respuesta, "ajo y agua", pero más balsámica, con la explicación de que ya han hablado con el banco, y la excusa de que como Zafra empieza por Z somos los últimos en activarlas. Y que lo han publicado en Facebook (nuevo calentón por lo inútiles que son con la comunicación y no hacerlo en la página del Ayuntamiento que es donde deben publicar para que todo el mundo tenga acceso a la información, y no los usuarios de una red social que pertenece a una empresa privada extranjera).

Con la impotencia y la lágrimas asomándose pero que medio conseguí contener, tuve que aceptar la derrota y que la única solución era la espera. 

Me fui a casa, por la tarde recogí la comida y la pagué con el dinero que me dió mi padre. 

Después acabé agotada, creo que estas situaciones, aunque el cabreo me dé energía en el momento, después me da "resaca" y vuelvo a la fatiga crónica del sobreesfuerzo permanente.

No he vuelto a intentar utilizar la tarjeta. 

Imagino la vergüenza, y sino al menos mal rato que han pasado el resto de personas (300 unidades familiares en Zafra) que intentaron usar la tarjeta ese día. 

Gracias Diputación. Gracias Ayuntamiento. 

Ojalá diérais mejores instrucciones para evitar hacer sentir mal gratuitamente a los demás. Si en vez de esperar un día nos hubiéseis dicho una semana, nada de esto habría pasado, y yo, aún sintiéndome inútil y pobre, no tendría que haberlo compartido con personas con quien hubiera preferido no entrar en detalles, ni sentirme tan mal por repetir lo desgraciada que soy en voz alta (porque mientras no piensas en ello, al menos de forma consciente, puedes intentar dejar pasar el tiempo sin caer en depresión). 

Comparto mi historia, porque seguro que le ha pasado a más gente, pero no son cosas que se cuentan. Mi vergüenza es la vergüenza de muchas personas que no hablan de su situación porque ¿a quién le importa?. Pero si aquellos que son los benefactores no saben si funciona lo que hacen (porque prepotentemente están seguros de que sí), o la gente en general que se pregunta cómo van las ayudas sociales y por qué el pobre de la esquina tiene un televisor de 52 pulgadas, aquí arrojo un punto de luz con mi experiencia. 


¿Y tú? ¿Qué opinas? ¿Cómo te sientes cuando tienes que pedir ayuda? ¿Alguna vez has ido a los Servicios Sociales?





30 nov 2021

Light Boy Game, un juego chulo y chungo

 


Tengo unos colegas que se unieron en "The Flying Cortijo" , y tras el exitoso juego para la cabalgata de Reyes del Año Pasado hiperpandémico y restrictivo, ha llegado a mis manos este nuevo juego: 


En cuanto me lo pasaron me puse a jugar en el móvil, y casi me cargo la pantalla de apretar los botones XD 

Es un juego muy chulo, pero difícil, así que puedo decir con orgullo que he completado el tutorial y poco más. 

Por recomendación de los creadores, es mejor jugarlo en el ordenador, con teclado, ratón  o un mandito para quien lo tenga, así que ya sabes, si te animas a probarlo, cuéntame qué te ha parecido, y si has probado algún otro, a ver qué tal :D


29 nov 2021

¿Lees los labios? Firma esta petición de Change.org y todas las que veas para una igualdad real

 El otro día iba paseando con Fujur, un bichón maltés muy ladrón (porque ladra mucho y te roba el corazón)



y empezó a ladrar a un hombre. Él empezó a hacerme lenguaje de signos, y no me enteraba, así que se quitó la mascarilla y pude leerle más o menos bien los labios, para enterarme de que él tenía 7 perros, y que una amiga suya tenía un bichón que era igual de ladrador que el Fujur. 

Después de un par de carantoñas caninas nos despedimos, y me quedé pensativa. Contenta, porque había conseguido comunicarme con él, y creía haberle entendido bien, ya que él sería mudo pero no sordo, aunque yo alcé un poco la voz por si acaso.

Por la tarde, recibí en mi correo esta petición de Change.org: Soy sordo. Pido UNA PERSONA atendiendo con mascarilla transparente EN CADA OFICINA PÚBLICA


Creo que desde que soy discapacitada he desarrollado una sensibilidad especial por los que están en situación desfavorable con respecto a las demás personas (Aunque en realidad siempre he sido bastante hipersensible9. 

Vale, discapacitada suena muy mal, si prefieres digo diversa funcional, pero a los que no les funcionan los sentidos como al resto, se ven limitados por lo que los demás dan por supuesto. 



No es justo que una persona sorda no pueda leer labios de alguien que no tiene ni idea de lengua de signos para comunicarse. Y menos justo es si además se ve obligado a realizar gestiones con alguna de las instituciones públicas. 

Con mi dolor crónico y mi doble cariz de esfuerzo por parecer una persona sana, en mi interior me cabreo mucho cuando me cuesta moverme y los sanos me mandan hacer cosas que obviamente aparento que podría hacer. Aún no sé muy bien cómo enfrentarme a ésto, supongo que comunicarlo es importante. 



El otro día un vecino muy mayor se cayó al suelo y su hija me pidió ayuda porque no había nadie más de los demás vecinos. Tras intentarlo infructuosamente y yo dando toda la fuerza que mi hernia y fibromialgia y artritis y artrosis me permitían, ella seguía insistiendo en hacer otro esfuerzo. 



Le pregunté que por qué no llamábamos a urgencias, pero no quería no quería no quería... y cuando ya me vi al borde del jamacuco (la realidad empezaba a difuminarse y blanquear) le dije que tenía discapacidad y artritis, que no podía esforzarme más. 

Fue ahí cuando el señor tomó consciencia de que o bien ponía de su parte, o se quedaría en el suelo, y pudimos levantarlo.

Ésto que es anecdótico, me hace reflexionar de todos los problemas con los que lidiamos diariamente. Las etiquetas que ponemos a los demás con sólo la información visual que nos presentan, y si cambia cuando tenemos más información. 

Deberíamos tener menos miedo de aceptarnos como somos, y poder pedir ayuda sin miedo al rechazo. 

Sin embargo, parece que hay que suplicar. No basta con comunicar tu problema para que te atiendan conforme a tu diversidad funcional. Si no te adaptas, el problema es tuyo... ¡Pero no es así!

Somos una sociedad donde la ley nos dice que todos somos iguales ante ella, pero la desigualdad es patente cuando no puedes ejercer tus derechos fundamentales. 

Calvarios para que te valoren y te digan que sí, que vale, que eres un despojo humano, y te dan la tarjetita que lo corrobora. Pero luego, cuando intentas ser independiente y funcional (a pesar de todo), la realidad te enseña su cara más dura. 

Mientras escribo esta entrada, miro de reojo mi correo electrónico y veo otra petición: ¿Te imaginas estudiar sin poder ver bien? STOP POBREZA VISUAL: ni un/a niño/a sin ver por un problema económico de su familia 

¿Por qué hay partes del cuerpo excluídas de la Sanidad Pública? ¿Por qué la Seguridad Social no cubre las gafas a quienes tienen problemas de visión? ¿Por qué si vas con problemas en la boca sólo te arrancan las muelas sin intentar salvarlas ni poner nada en su lugar y sino tienes que ir a un dentista? ¿Quién fijó estas líneas que siguen aumentando las desigualdades entre las clases sociales?

No hay ascensor social. Quizá estoy un poco más pesimista que de costumbre. Como discapacitada, y mujer, la contratación es casi imposible, y enfrentarse a un trabajo en el mercado laboral privado donde la explotación es lo único que he conocido, mina la poca salud y esperanza que quedan. 

Por eso, firmar estas peticiones que no deberían existir da un poco de esperanza para un futuro mejor. Lo bueno de esta plataforma es que también comunican los éxitos. 

¿A qué limitaciones te has enfrentado en tu vida? Aunque sea en periodos de enfermedad. Me encantaría leerte, así que anímate a comentar. :D

19 nov 2021

Mansplainning para promover el emprendimiento entre las mujeres de Extremadura

 La semana pasada me llegó una carta del Sexpe, en la que se me instaba a acudir a dos sesiones informativas sobre el proyecto Sámara Rural. Cómo no, somos tantas las personas desempleadas que si no realizan este tipo de acciones, todos diríamos que el gobierno se toca el papo... 


Aunque la imagen está desactualizada que es del año pasado, aquí os dejo el extracto del artículo que os he enlazado: 

datos de la EPA el relativo al empleo femenino. En este tercer trimestre del año hay 6.800 mujeres más ocupadas y 5.300 desempleadas menos. La tasa de paro femenino baja en dos puntos y pasa del 25,8 por ciento, al 23,32 por ciento. El empleo femenino alcanza actualmente un máximo histórico en la región con 174. 500 mujeres empleadas y en lo que se refiere al dato interanual, hay 17.000 mujeres inactivas menos y hay aumentan en 10.500 las mujeres ocupadas en este período de tiempo.

Pero lo cierto, es que teniendo cierto bagaje en emprendimiento familiar, el resumen de las dos charlas, es, emprended bonitas, emprended. Salid del Sexpe aunque sea un par de años que no hace falta dinero para hacer cositas. 



Sin embargo, cuando vienes de vuelta, está muy bien que la charla sea inspiradora, motivante y alegre. Que nos haga reír a ratos, pero esconde la verdad. Lo difícil que es emprender en esta comunidad siendo mujer. 

Foto del teatro de Zafra con asistentes y presentación

¿Por qué sino es un hombre es el que nos da la charla? 

Vengo con una trayectoria profesional más larga de lo que me gustaría, y de todo lo que nos contó, no hay nada que como Dinamizadora de Innovación no supiera. Para ayudar a empresas a ser mejores. Que está bien eso para mantener las que ya están rodando, pero echar a rodar es lo complicado. 

Por ello, titulo la entrada con el #manexplainning. Cierto es que a muchas de las demás asistentes les sonaría a chino y les ha venido bien saber sobre ello, pero para mí... pues hay muchas cositas oscuras que se pasan por alto. Y que para hablarme de emprendimiento femenino, qué menos que una mujer sea la que nos demuestre que se puede llegar ahí.

Jaime Ruiz Peña tiene una buena puesta en escena, pero al referirse a las situaciones sobre las que pasamos las mujeres tanto para sobrevivir como buscar empleo, se queda en los típicos tópicos, dejando todas las experiencias frustrantes que ser mujer significa. 

Está claro que se ha labrado su camino, que hace lo que quiere, pero le aconsejaría que las próximas charlas las haga su mujer, porque al menos despertará más empatía entre nosotras. 

Cuando tienes pene no te preguntan si tienes pareja o estás pensando en quedarte embarazada cuando acudes a una entrevista de trabajo, o incluso de prácticas. Sé que es ilegal, pero  lo hacen, y si no respondes te miran peor. 

No todas las desempleadas partimos con la suerte de contactos que ser director del Sexpe te puede dejar. Muchas no conocemos ni a perri, y si conocemos a alguien es para trabajos de estraperlo mal pagados y que encima tienes que estar agradecida. 

¿Que hay que cambiar la mentalidad? Por supuesto que , así que supongo que si estas charlas han funcionado, lo hacen para las aún pobres ingenuas e inocentes que quieren salir adelante. A veces es mejor ser ignorante.

Yo quiero emprender, sí. Soy la típica de parálisis por análisis. Pero no es lo único que me ha mantenido estática. Mi salud que es una mierda y no tengo dos días seguidos buenos es otra de las razones. La falta de acciones para la gente desempleada, parece que todo va dirigido a empresas ya formadas. 

Los puntos de activación empresarial donde saben poca teoría y nada de práctica, y con suerte lo que puedes es conseguir un mentor que te cuente sus dificultades para ponerte sobreaviso de lo difícil que es todo. El del PAE es un currito contratado de toda la vida y ni sabe de lo que habla XD  ¿Y búscalos tú a ellos? Que no van a salir a pescar y mucho menos proponer actividades ordinarias como Ferias de Empleo o cosas así. Con una al año va que chuta.

La discapacidad, que a pesar de los esfuerzos para la discriminación positiva e integración en el mercado laboral sigue sin funcionar. 

¿Tenemos que dejarlo todo en manos de fundaciones como Fundación Caja de Extremadura, Fundación Biodiversidad, Fundación Santa María la Real, Fundación Telefónica ...? Para realizar las acciones que desde el gobierno se deberían hacer en formación para la búsqueda de empleo, emprendimiento, etc...

He estado en una serie de webinarios de LocalCir de Diputación de Cáceres, y tras los primeros seminarios la pregunta era ¿tú qué pintas aquí? Pues mirando, mirando mucho a ver qué puedo aprender para intentar emprender sin gastar los pocos recursos que tengo e intentar seguir viva en el intento, porque no puedo malgastar ni un ápice de la mínima energía que tengo, y no puedo echar horas extras como las personas sanas porque siempre tengo de menos, lo único que puedo intentar es aprovechar al máximo lo que hago. 

Mis discapacidades no son que me falte un brazo o la vista. Es dolor crónico y continuo de varias enfermedades crónicas que aún bajo tratamiento siguen doliendo y cada cierto tiempo me dan brotes y crisis. No puedo planificar nada aunque lo intento. Y es difícil vivir así, aunque lo hago lo mejor posible.

El año pasado conseguí trabajo a jornada reducida 6 meses (en realidad echaba media jornada, tengo el problema es que me implico demasiado en lo que hago y no me importa echar tiempo de más, y me acaba pasando factura). 

Ahí me di cuenta de que volver al trabajo privado es imposible para mí porque siempre he sido sobreexplotada. 

Me presenté a oposiciones de profe de biología en la región y estoy en lista, pero suplico al universo que si me toca, sea una media jornada en un lugar cercano para poder cumplir sin perder la poca salud que he conseguido recuperar. 

Una salida para ser autosuficiente es el emprendimiento... Pero si éste necesita que seas multifuncional y todas las horas de tu vida, es imposible para mí. Tengo que buscar la forma de acomodarme a ello. 

No quiero que nos digan que hagamos estudios de mercado para una tienda online o cuidar personas mayores al margen de la ley en esa zona opaca donde mientras no estés cobrando no es ilegal, pero tienes que dar el salto pronto a cobrar en negro para ver si realmente sería viable o no. 

De nada me vale que me digan que Hacienda no se va a meter en eso cuando si te ingresan 100€ de más con una ayuda te hacen devolverla y si no lo haces encima te cobran intereses. 

No quiero una legislación que no es coherente con la realidad que nos rodea. No pueden exigir que te des de alta tan pronto como formulas tu negocio porque los primeros años serán de pérdida. 

No pueden decir que con una tienda online no hay pérdidas y que sólo son los 30€ para el dominio web, cuando la realidad es que tienes que tener algunos conocimientos mínimos. Que un curso de Google Actívate de marketing digital no equivale a la formación de un Community Manager, y que si no lo haces tú, y se lo mandas a tu primo el que entiende de ordenadores al final estás explotando a tu primo, y deberías generar empleo contratando a alguien que te lo haga con todas las de la ley. 

¿Que hay una cantidad mínima para hacer transacciones por productos o servicios? Sí ¿Pero cuál es esa cantidad y en qué supuestos está permitido?

Quizá no tengo 30€ para un dominio porque los necesito para tener esta conexión a internet con los gigas contados. 

Para poder desarrollar tu propia marca también necesitas dinero, y registrarla en la OEPM aunque luego sea otro el que haga el producto y se preocupe de la seguridad alimentaria o lo que sea. 

En fin. Que nada es tan fácil. 

Para despertar la curiosidad, quizá sí esté bien estas charlas. 

Cuando la curiosidad está saciada y sólo ves inconvenientes porque quieres ser Legal y hacer las cosas bien, entonces es donde se necesita poner el parche. 

Le dejé mi papelito para que me llamen, para que me ayuden a emprender la nebulosa que tengo en la cabeza. 

Si a vosotros se os ocurre alguna forma de echarme una mano estaré eternamente agradecida. 

Con el dolor crónico empecé a hacer crochet, coser, tricot, macramé, bordado... Por lo que me he convertido en una especie de artesana del sector textil. Intento transformar mi debilidad en fortaleza. A veces estoy tan mal que no puedo levantarme, pero sí coger las agujas y dar un par de puntadas o hacer un par de filas...

Quiero intentar algo unido a los conceptos de Desarrollo Sostenible, Reciclaje Creativo, Moda Sostenible, Upcycling, Downcycling. A ver si soy capaz de dar forma.


Espero que os haya parecido interesante mi reflexión, un abrazo grande!


18 oct 2021

¿Qué hacer si tengo efectos secundarios chungos? Medicación o Vacuna

 ¡Buenas buenas!

Quería escribir esta entrada desde que empezó el revuelo de antes de ponernos las vacunas y de cuando ya la teníamos puestas de todos los efectos secundarios y adversos que se les atribuían, y mucha gente preguntaba que si eso no se testaba o qué. 

Así que aunque yo tengo la suerte de que la vacuna me pone mejor cuerpo que el cuerpo de mierda y maldita lisiada que tengo siempre (el dolor del brazo era agradable y mis dolores habituales pasaban a un segundo plano haciéndome la existencia por un par de días mejor) hay mucha gente que se quejaba (yo ya he pasado la tercera dosis por la inmunodepresión). 

Primero me gustaría dejar algunas aclaraciones: 

  • Somos adultos, y todas las vacunas sientan regular y te dejan el cuerpito tal que así más o menos, lo que pasa es que como no nos acordamos de cuando éramos pequeños ahora somos unos quejicas de cuidado. (Que no digo que no haya que quejarse, todos tenemos derecho, pero hasta el punto de que la queja sea consecuente con el motivo de queja, dejar de exagerar). 
  • A los niños que se les vacuna se advierte a los adultos al cargo que pueden tener febrículas y encontrarse un poco mal, pero los adultos pasamos de ellos si se quejan porque es así y el malestar de otro no se vive como uno propio. Seguro que como adulto al cargo te preocupas, pero al estar avisado por el médico te tranquilizas por igual. 
  • Todos los medicamentos son testados antes de darse a la población general, en una muestra suficiente de personas como para que resulte representativa, que son voluntarios. Si crees que no se ha hecho en suficientes personas toma un curso de estadística y calcula cuál es la cifra de personas representativas para tí. 
  • En la medicina hay un sesgo de género lo queramos o no. Los hombres (con perdón ya que odio generalizar pero por mis vivencias siento que es así, y hay estudios que lo corrobora) están más "vigilados" y cualquier efecto anómalo se apunta. 
  • En la medicina, el sesgo de género para las mujeres nos lastra a que los dolores y cambios en la menstruación nos los callemos porque nos educaron así y no los notificamos, nos hacemos las fuertes y por no molestar pensamos en que los efectos en nosotras no tienen suficiente importancia, o simplemente no caemos en ellos porque tampoco nos preguntan sobre ellos. 
  • Muchas enfermedades se desarrollan de forma diferente en hombres y mujeres, el sistema inmunológico femenino diría que es algo más "gritón" porque estamos programadas para albergar vida, así hay muchas enfermedades inmunomediadas que tienen mayor representación en mujeres que en hombres.
Según la OMS (2016) se conocían 80 enfermedades autoinmunes afectando al 3-7% de la población occidental y en Estados Unidos llega a afectar a más de 23 millones de personas. Curiosamente, las mujeres son el 80% de los casos de dichas enfermedades autoinmunes. (Artículo completo aquí)
  • Nadie sabe que tiene la responsabilidad de informar de los posibles adversos que tenga con cualquier medicación, en vez de irnos quejando por ahí al tuntún. 
  • La información de sitios de información que dejo más adelante son para España, que es donde resido, pero en todos los países hay Organismos de referencia donde poder acudir. 
Así que una vez aclarado todo lo anterior, lo que te recomiendo es esto: 

Leer el artículo de Medline Plus sobre interacciones y posibles efectos secundarios de medicamentos. Vale, es un rollo leer, así que si no te apetece, pasa al siguiente punto: 

Si tu médico de cabecera te ha recomendado una medicación o vacuna, hazle caso. Te conoce, conoce tu cuerpo y tu historial médico, y lo que quiere es verte lo menos posible que significa que estás sano. 

Si no estás de acuerdo con tu médico, debes darle toda la información que pasa por tu cabeza por lo que crees que esa medicación o vacuna no te va a sentar bien, si tienes miedo a los efectos secundarios o lo que sea. Él o ella te dirán lo necesario para que lo entiendas, o buscar una alternativa. 

Si aún así no estás contentx, cambia de profesional. Es fácil, vas al centro médico a administración y allí mismo te hacen el cambio. (En el sentido de cómo funciona la sanidad pública no es tan fácil, puedes ir de Guatemala a Guatepeor, pero peor es no hacer nada)

Antes de cambiar de profesional también puedes buscar una segunda opinión. 

"Vale, ya he hablado con el médico y me he tomado la medicación o vacuna y me siento pocho".

Pues lo lógico es que mires a ver si te enfrentas a alguno de los efectos adversos que vienen en las instrucciones. Si salen ahí, no te preocupes, porque se te pasarán. Los hay frecuentes, poco frecuentes, raros y rarísimos. Ejemplo: Borrador de la vacuna Moderna con todos los datos del periodo de investigación. Sí, está en inglés, y también está en lenguaje científico. Si eres de los expertos biotecnólogos actuales (tono irónico porque con la pandemia todo el mundo dice que se ha convertido en experto) y no te convence lo que pone, busca a alguien que te lo traduzca. Si lo lees y lo entiendes, debería tranquilizarte. Si no es así, al siguiente párrafo: 

Si crees que lo tuyo no sale y sigues pensando que la causa de tus malestares es del medicamento/vacuna, de nuevo ve a hablar con tu médico y coméntaselo. 

Él o ella decidirá si realmente tiene que ver con el producto suministrado (y decidirá di debe dar parte o no a la  Agencia Española de Medicamentos y Productos sanitarios) o te dirá de qué puede haber sido y no dará parte a nadie. Ellos lo hacen a través de su propio sistema de Información para las notificaciones de sospechas de reacciones adversas a medicamentos por parte de profesionales sanitarios.

Si aún tú sigues convencidísimx de que los efectos chungo son del producto, de que tu médico es idiota y no te hace caso, puedes informar tú mismo de ello a la Agencia. Tomarán tus datos para ponerse en contacto contigo en caso necesario, pero permanecerás en el anonimato con respecto a tus médicos, por lo que no hay que tener miedo de informar. Lo puedes hacer desde Información para las notificaciones de sospechas de reacciones adversas a medicamentos por parte de ciudadanos

Y ya una vez que informes no sé qué pasará, porque aún no he llegado a ese punto con todas las cosas que tomo. Pero espero que seas consciente de que tanta duda sobre el personal médico y científico merma un poco la paciencia de los que creemos en ellos, y que si de verdad tienes un problema, lo que debes hacer es dejar de quejarte por quejarte (repito que estás en tu derecho, pero debes hacerlo ante las personas adecuadas) y buscar una solución. Así que, aquí te dejo esta solución. Es responsabilidad tuya ejercerla. 

¡Un abrazo grande!
PD: ¿Qué tal os ha ido la vacuna? Si eres antivacunas no respondas por favor, no me interesa :D

6 sept 2021

Too good to go, una aplicación para no desperdiciar comida

Hace muchísimo tiempo que me descargué esta app en el móvil, pero no la usaba porque no había establecimientos a mi alrededor y por un tiempo me olvidé de ella. 

Hace un par de meses, mi amiga Maru compartió en un grupo de Whatsapp todas las cosas que había conseguido salvar en su zona, Zaragoza, en multitud de sitios, y no sólo comida, sino también plantas (nos preguntaba por la especie de planta para saber sus cuidados XD). Así que volví a entrar en la app y vi que ¡por fin! había dos sitios donde poder reservar los pedidos. 

Tan sólo un Spar y un Carrefour en mi población de 16000 habitantes, pero menos da una piedra, así que ayer por primera vez conseguí recoger mi pedido: 

El Spar fue el afortunado, y tan fácil es reservar y pagar con Paypal (o Google Pay o tu tarjeta) los 3,99€ que cuesta, como llegar allí y enseñar la app para confirmar que has ido a recogerlo. 

Mi bolsa traía: 

  • Plátanos (algunos bastante pochos, así que he hecho helado de plátano y crema de cacahuetes, y batido de plátano y aún me quedan)
  • Manzanas
  • 1 berenjena
  • 1 Lechuga
  • 1 paquete de ensalada mediterránea
  • 1 paquete de canónigos
  • Pan de molde sin corteza
  • Pan de centeno
Obviamente el ahorro es evidente, pero son cosas para consumir lo más pronto posible. 
En mi caso creo que he tenido suerte porque me gusta todo, pero supongo que a veces será más complicado porque depende de los excedentes del negocio en cuestión.

Si quieres descargarte la aplicación, puedes hacerlo desde la play store. 



Ésta es la página de too good to go por si quieres saber más de ellos. 



Ser un Waste Warrior o un luchador contra el desperdicio conlleva un sentimiento de responsabilidad social, no sólo hacia el medio ambiente, que es sin duda su fin irremediable, sino también hacia los propios negocios, en los que al menos no tiran los productos y si no obtienen beneficios al menos sacan lo comido por lo servido, y también hacia las personas con menos recursos que así pueden obtener alimentos más baratos listos para consumir. 

No sólo los supermercados pueden usar esta app, como diría mi amiga, ¡hasta una floristería lo hace! Los restaurantes que no guardan la comida de un día para otro pueden ofrecer sus productos a precio reducido sobre su hora de cierre. 

Me ha pasado que cuando he comentado a alguien el uso de la app y su aplicación, enseguida surge la idea de un mercado sumergido donde la gente que sí podría hacer su compra a precio habitual la utilizara para el ahorro. No sé yo si sería posible, pues los que realmente tienen dinero compran lo que quieren cuando quieren y no se van a esperar a que salga un pedido (supongo que si da la casualidad lo mismo van, pero es absurdo pensar sobre los posibles "malos" o poco éticos usos de la app cuando su función principal es ayudar).

Así que estoy muy contenta de haberla podido utilizar y espero seguir haciéndolo, a ver qué sorpresa traen los próximos pedidos!

¿Y tú? ¿Conocías esta app? ¿utilizas alguna otra parecida?

¡Ah! Y se me olvidaba que también tienes la opción de colaborar con asociaciones benéficas de la zona (que conozcan y estén en la app, claro, así que si perteneces a una ONG o asociación, mira a ver cómo pueden incluirla)



13 ago 2021

¡Que le den a tu libertad!

 En este año de pandemia, ser inmunodeprimida no sólo es una putada, sino que por defender el derecho que todos tenemos a la salud, los Negacionistas y Antivacunas abogan por la libertad para proferir toda clase de insensateces por sus ignorantes bocas. Y últimamente, esta es de mis frases habituales: 


A estas alturas, yo pensaba que ya había barrido la mayor parte de los contactos "escépticos" pero cada vez que abro la boca me parece que acabaré de ermitaña en algún sitio donde no tener contacto con nadie (o muerta si mantengo los contactos).

 A pesar del confinamiento, tuve infecciones recurrentes hasta octubre de 2020 (me fui a vivir sola en septiembre) y volví a enfermar a principios de año por convivencia hasta que mi abuela murió y volví a quedar sola. Desde entonces sigo enferma con mis dolores, pero sin las infecciones profundas de antes (como mucho dolor de garganta si salgo algo más de lo poco acostumbrado)

No sé dónde fallo en la transmisión de la información. Da igual los argumentos que dé: 

  • Mientras una persona sana tenía un 2% de mortalidad (que ya es bastante) yo me enfrento a la ruleta rusa de una bala en un revólver de 6 ( y tú a una de 50, pero si toca, toca). 
  • Todos los medicamentos tienen efectos secundarios, lo que me pincho yo para la artritis tiene también y  ¿que los de la vacuna?, yo no me quejo ¿Un par de días con dolores? Ufff, vaya drama, tendré que quejarme más que no parezco lo suficiente enferma. 
  • Uy, es que las vacunas se han desarrollado demasiado rápido... No hijo no, tengo apuntes de hace 12 años en los que ya se hablaba de investigación en este sentido (pobre Bill Gates que a buena hora montó su evento para los conspiranoicos) Si hay dinero, las cosas se hacen, y menos mal que han dado pasta para tenerla lo antes posible porque lo triste es que si no hay inversión en investigación no avanzamos como sociedad. 
  • Los efectos adversos de la vacuna, gente que no se ha leído ni un estudio en su vida sabe de repente perfectamente cómo deben hacerse. Ejem, perdona, toma mi título de la carrera y de los másteres y el de todos los investigadores y científicos implicados y limpiate el culo con ellos por favor. 
  • ¿En serio crees que el 1 por mil de efectos secundarios graves tiene algo malo si lo comparas con el 2% de mortalidad de padecer la enfermedad, y sus posibles consecuencias el resto de tu vida como covid persistente? Son 20 muertos frente a un efecto secundario grave que no tiene por qué acabar en muerte. ¡uno! y la protección frente a la enfermedad y disminuir los contagios...
  • ¿No conoces a los niños de la polio de la guerra que por no vacunarlos ahora son discapacitados? Pero claro, es tu elección morir de covid y contagiar a tó quisqui, y la mía el tener que seguir encerrada en mi casa por tu puñetero egoísmo.
  • Ah, y los pobres del SIDA que por fin hay vacuna... El VIH ya tiene tratamiento hace muchos años y los retrovirales consiguen carga viral indetectable. La covid19 no tiene tratamiento, por eso prevenir. La vacuna para el VIH servirá para estar más seguro a la hora de mantener relaciones sexuales sin precaución y volver a compartir jeringuillas, pero si tienes el virus no te vacunes que no te sirve.
Así que olé, Terminator, alguien tenía que decirlo y tú lo has hecho alto y claro: 


 "Al diablo con tu libertad, porque con la libertad vienen obligaciones y responsabilidades". 

Así que esta es mi reflexión de hoy, dolida y triste, decepcionada y agónica, y con ganas de matar, morir o morir matando. Después de un año seguimos discutiendo cosas que deberían estar claras, con un poco de conocimiento matemático y estadístico, y alargando la agonía con la esperanza de llegar a una inmunidad de grupo que jamás llegará a este paso

Será por ser joven y pertenecer a la población de riesgo, pero parece que ni con modales ni cabreada consigo transmitir no ya el miedo a la muerte, sino la conciencia por el bienestar social que esta pandemia necesita. Es más el miedo a lo desconocido lo que hace aceptar teorías irracionales que buscar tiempo para estudiar, pensar, conocer y discernir. Me quedo con lo que tengo, que lo que traes no quiero.

¡Ah! Y no os olvidéis de que pueden surgir nuevas enfermedades emergentes que no existían o resurgir algunas que pensamos extintas (viruela, gripe porcina, aviar, sarampión...) pero eso ya lo dejo para otro día si eso...



Los blogs de mis alumnos

 El año pasado estuve de profesora de informática básica para adultos, y como proyecto de fin de curso un par de alumnos crearon su propio blog, y como son tan fantásticos (aunque yo demasiado tardona) os los comparto (más vale tarde que nunca) para que les echéis un vistazo por si os gusta: 


Mis detalles

María José crea dibujos y formas dulces, adornos, invitaciones, y un montón de cositas que me encantaría que siguiera mostrando. 

Artesanía y Manualidades

Juanjo es un artista de la madera y un sabio comunicador, así que si véis sus fotos de tallas de madera váis a flipar. 

Como siempre, disculparme por el abandono, pero todo va a rachas, como las enfermedades crónicas XD